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Entrevista a un matarife de pollos (ALA, invierno 2002/2003)

Alternativa por la Liberación Animal (ALA) fue la organización vegana pionera en España. La siguiente entrevista a un matarife de pollos fué publicada en el «Boletín Informativo de ALA - Invierno 2002/2003».

Nota: La publicación de esta entrevista en RespuestasVeganas.Org no implica necesariamente que compartamos todas y cada una de las cuestiones expresadas por la misma; sin embargo, consideramos interesante su publicación por la aportación que puede hacer a la causa del movimiento por los Derechos Animales (derecho a la salud/vida).



Estamos con Patxi, que estuvo más de dos años trabajando en un matadero de aves, nos va a contar un poco su experiencia... ¿Hace cuánto que estuviste allí?

Estuve hace alrededor de cinco años, trabajando dos años seguidos, en un matadero de pollos de Mungía (Bizkaia). El proceso allí era que llegaba el pollo que venía en camiones, hasta que salía despiezado en bandejas para el consumo.

¿Cómo empezaste a trabajar?

Empecé a trabajar por mediación de un amigo, y como había falta de trabajo me incorporé a la cadena.

Antes, nos has comentado que lo que más te aterrorizó fue el transporte. ¿Cómo venían las aves?

Vienen en camiones, en jaulas, en cada camión vienen de dos mil quinientos a tres mil pollos, vienen unos encima de otros con las plumas, con las patas, las alas fuera. Vienen de Huesca y de otros sitios. Tienen un largo viaje, y con el frío que hace muchos vienen congelados, muertos, o en condiciones penosas.

La gente que está allí ¿piensa en el sufrimiento de esos animales y en su capacidad de sentir dolor, o simplemente piensa en hacer su trabajo?

Es hacer su trabajo, monótono y autómata, el mismo trabajo ocho horas.

Has dicho que perdían mucho peso desde que se les sacaba de la granja hasta que llegaban allí. ¿Cómo se hace ese proceso?

Desde que llegan, lo primero que se hace es sacarlos de las jaulas y se establece un proceso en cadena, hay dos o tres personas colgando contínuamente pollos.

¿Y cómo se les cuelga?

Se coge de la pata o de donde agarres, porque cuando se coge un pollo se coge sin mirar, igual coges del cuello que de las patas y se le cuelga boca abajo y de ahí pasa a una bañera donde le das descargas, es una bañera con dos cables y pasa la corriente, se usa para atontar al pollo.

¿Se quedan aturdidas o suelen quedar varias sin aturdir? ¿Se hace coherentemente o es por velocidad?

Eso es la velocidad. Ahí no puedes parar, hay que matar tantos pollos, la cadena de producción no puede parar.

No se tiene en consideración lo que el pollo esté pasando, lo único que cuenta es el no perder dinero, ¿no?

No perder dinero, y no dejar un gancho sin colgar.

Una vez que se ha aplicado esa descarga a las aves, ¿qué pasa después?

Luego se le desangran, que es introducir un cuchillo por la boca y sacárselo por el cuello. Es la forma más rápida para que se desangre, y luego de ahí pasa a seis o siete metros a las peladoras.

¿Y qué son? ¿Máquinas?

Sí. Las peladoras son máquinas con agua caliente, también se les llama escaldadoras, con agua caliente y con cepillos para desplumarlos lo más rápido posible.

¿Ha pasado alguna vez que algún animal ha llegado vivo a la escaldadora?

Hombre, desde que el matarife le intenta desangrar, hasta la peladora hay un espacio de ocho o diez metros, con lo que calculando la cantidad de sangre que pueda llegar a perder supongo que más de uno llegará allá vivo.

Se sabe que su deficiente alimentación hace que los huesos sean quebradizos y débiles. ¿Has podido comprobarlo en tu experiencia como matarife?

Sí, sí, los huesos se rompen con mucha facilidad.

Antes has comentado que las aves no pueden casi andar.

Sí, cuando abres una jaula se quedan quietos, estáticos, no sé, tienen unas patas muy débiles para el cuerpo que tienen.

Sí, esto es porque han vivido en jaulas donde no se han podido mover y no tienen masa muscular. ¿Luego se les despluma?

Sí, se les despluma porque es lo que va a ver el cliente, por lo tanto eso interesa más de cara al público. Interesa más el aspecto exterior que cómo ha estado tratado, cómo ha estado cuidado, su alimentación, vende mucho más por la vista.

Y decías que había diferencia entre las gallinas que venían de granja y las gallinas que venían de criadero.

Los de caserío tienen algo mejor sus condiciones, no en jaulas individuales, pero jaulas más grandes y menos pollos, son mucho más espabilados, en el momento que abres una jaula, el instinto de supervivencia del pollo es de salir corriendo. Los pollos de naves industriales se quedan parados, se quedan clavados en el suelo, abres una jaula y se quedan quietos. Sin embargo, en ambos casos la muerte que les espera es igual de horrible.

¿Cuánto tiempo de vida tienen esas aves cuando llegan al matadero?

Pueden tener una media de veinticinco días, tienen muy poco tiempo de vida, lo que hacen es comer, comer continuamente, los tienen a base de piensos y lo que interesa es que el pollo engorde y engorde, nada más.

¿Sabes si se le da algún tipo de medicamento, antibióticos o algo?

No, eso desconozco. Yo he estado en el matadero, de criadero no conozco nada.

Y cuando se les ha desplumado. ¿Qué proceso sigue luego?

Después de desplumar hay que sacarles las tripas, que se dejan en un recipiente, y eso luego se lo llevan. Llega una gente y se lleva lo que son las tripas, los intestinos...

Comentabas antes que hacían bloques con la sangre...

Sí, la sangre se recoge toda y se cuece.

¿Y sabes a dónde va destinado esto?

No, para la sangre venía una persona, no sé si de parte de una empresa, una furgoneta sin rotular y no sé a donde iría. Y con las tripas pasaba lo mismo, eso se llevaba todos los días sino el olor que desprende eso...

Y después de todo lo que han pasado estos seres, durante la venta al público no se ve ese sufrimiento, no hay sangre...

Lo que se ve es lo bonito, las bandejas con los plásticos que le da brillo, con las etiquetas. Lo que queda oculto es el proceso que ha llevado, su transporte, el trato que se les ha dado, el sacrificio... el trato es de mercancía, son tratados como mera mercancía, materia prima para el negocio.

¿Recuerdas el número de aves exterminadas cada día?

Cada camión podía tener de dos mil quinientas a tres mil aves y cada día se podían llegar a matar dos camiones, incluso tres. Te estoy hablando de hace cinco años, imagino que las cosas tal y como está el consumo no habrá ido a menos, puede haber ido a más. Cada vez hay más consumo.

¿Qué horario de trabajo tenías?

Los camiones llegaban alrededor de las cinco de la mañana, y nosotros empezábamos a las seis, de seis a dos continuamente matando. Se podía estar matando hasta las doce y media y luego pasaba todo el mundo a hacer las bandejas, a despiezar el pollo y a hacer bandejas, a pesarlas, a etiquetarlas.

Se dice que los pollos pierden peso al llegar al matadero comparado con antes de salir del criadero.

Eso es, se les paga por kilo, entonces dependiendo del peso que pierdan se pagará más o menos.

¿Cobrabas por pieza matada o por hora trabajada?

Nosotros por sueldo. Al ser el tema de cadena, ésta no puede parar nunca, no puede haber un gancho libre, por lo tanto se trabaja muy estresado y te puede llegar a crear varios tipos de traumas.

Ahora ya no comes carne de pollo, ¿es por lo que has visto que pasa allí?

Sí, yo dejé de comer pollo en el momento que salí voluntariamente de allí, más que nada, por el tipo de situación que vi, cómo los trataban y todo. Llegué a tener pesadillas por las noches. El ruido es angustioso, el ruido de tres mil pollos piando continuamente... Te llega a entrar profundamente en la cabeza.

¿Conoces a más gente que le haya pasado algo parecido? ¿Que hayan dejado de trabajar por ese motivo?

Sí, hay más gente que acaba con el tema del estrés. Es un estrés contínuo, no te lo quitas de la cabeza.

El hecho de ver morir todos los días a miles y miles de animales, de ver como están, imagino que tiene que ser bastante duro para una persona mínimamente sensible.

Sí, se hace muy duro. Es muy agobiante y muy estresante. Es un contínuo piar y el tema de tratarles como a objetos, se les cuelga, porque no puedes dejar un gancho libre, por lo tanto le puedes coger de cualquier sitio; del cuello, de las patas, de las alas, de donde sea.

¿Se podría llegar a romperles algo al colgarles?

Sí, por el tema que hemos comentado antes de los huesos, que son totalmente débiles, no tienen fuerza, ni masa muscular. Coges y le rompes una pata como quien rompe un cigarro.

Y con el tiempo ¿Se pierde la sensibilidad hacia este tema? Una vez trabajando allí, ¿llegas a acostumbrarte o se te hace cada vez más duro?

No, acostumbrarse no creo que se acostumbre nadie, simplemente que hay gente que por necesidad tiene que hacer ese trabajo. También hay mucha gente sensible. Yo por ejemplo dije que no y terminé marchándome de esa empresa.

¿Dónde acaban estos pollos?

Mayoritariamente cuando yo estaba allí se empaquetaba todo para Eroski, que era a quien le proveíamos. Se llevaban tanto despiezados como los pollos enteros, precintados en bandejas, empaquetados y todo. También cuando era temporada de cerveceras se les mandaban allí.

Y de pollos criados al aire libre, ¿se mataban muchos o eran una minoría?

Eran una minoría... Además me acuerdo que eran los jueves y los viernes, pero no llegaban a los ciento cincuenta o doscientos.

¿Era diferente la trayectoria de esos pollos?

Sí, se les ponía más bonitos, en las patas unas cosas doradas para que la gente los vea. Ellos mismos se estaban descubriendo, porque están dando favor a los pollos de caserío.

En este trabajo, ¿explotan también a las personas?

También explotan al humano. Es un trabajo mal pagado para el tema del estrés. Lo haces porque no hay más.

¿Te arrepientes de haber estado trabajando en eso? 

En este momento ya es un tema pasado, pero he tenido una temporada muy mala. He llegado hasta a tener pesadillas por las noches, atormentado sobre todo por el tema del ruido de los animales, el "pí, pí, pí...", el oír piar y el verlos colgados.

¿Piensas que a estos animales se les trata como si fuesen mercancías, simples recursos o como animales vivos capaces de sentir?

Son totalmente mercancía, y del tema de la alimentación imagino que dejará bastante que desear. Si un pollo de esos puede llegar a pesar dos kilos y tiene veinticinco días la alimentación debe de ser a base de transgénicos, hormonas y a base de un montón de cosas para que coja peso. Lo que interesa es el beneficio.

Más que pollos machos se matan pollos hembra, ¿no?

Sí, por lo que oí. Lo que pasa es que no se distinguen. A los machos los suelen triturar para hacer piensos, porque no son útiles para el consumo humano y tampoco ponen huevos. A estos animales se les tira vivos a la trituradora cuando no tienen ni días.

¿Alguna última reflexión?

A raíz de lo que ví en el matadero he dejado de consumir pollo y cualquier otro tipo de carne, porque me dejó bastante marcado el tema del trato, de cómo los cuidan, el transporte, cómo llegan y el tema de la alimentación que están recibiendo, porque luego al comerlos recibes la misma alimentación que han recibido ellos. Además vemos que son pura mercancía, al tenerlos en jaulas donde nunca han visto el sol, poca vitamina nos pueden aportar. Toda esa adrenalina que es provocada por el miedo que sienten estos animales a la hora de morir llega al humano al comerlo.

Los animales de abasto tienen la misma capacidad de sentir dolor que los animales de compañía. ¿Qué opinión te merecen quienes se escandalizan cuando ven maltratar a un gato o a un perro y se muestran insensibles ante el sufrimiento de otros animales?

Pues a esa gente les diría que se tiraran trabajando una temporada, y que vieran más que cómo se les cuida, cómo se les descuida. Yo creo que más de uno dejaría de comer tanto pollo u otro tipo de animales.

Estoy seguro que si mucha gente tuviera que matar con sus propias manos, despellejar y destripar al animal dejarían de comérselo. Estamos acostumbrados a que nos llegue en la bandeja de poliestireno expandido, muy bonito, sólo hay que echarlo a la sartén. La gente ha perdido totalmente la sensibilidad hacia lo que es un animal, lo que representa, la vida que tiene.

Lo que el público ve, es lo que el comerciante quiere enseñarle, la parte bonita del producto, bien envasado, bien precintado y con muchos colorines, pero detrás de todo eso está el drama de cada animal y de cada cadáver.

Muchísimas gracias Patxi. La verdad, es difícil encontrar una persona que realmente haya vivido esto y tenga el valor de explicarlo.



Entrevista a Tom Regan (Marcia Bindo, 2006)

Entrevista realizada por Marcia Bindo con motivo del 1º Congreso Vegetariano Brasileño y Latino-Americano de agosto de 2006 en São Paulo. Traducida al español por Vegetarianismo.net


- ¿Cuándo empezaste a estar interesado en la causa de los derechos animales?

Desearía poder decir que desde siempre, pero tristemente eso no es verdad. Durante al menos la mitad de mi vida no he tenido conciencia animal, como yo la llamo. Excepto hacia los animales con los que he compartido mi vida, los demás animales podrían muy bien haber sido bloques de madera. Quiero decir, antes en mi vida incluso trabajé como carnicero. Y también como carpintero. Por lo tanto, como digo, los otros animales eran para mí como fueron los bloques de madera con los que trabajé como carpintero.

Lo que cambió mi vida fue leer a Gandhi. Me oponía a la violencia no justificada, por lo que me opuse a la guerra de Vietnam. Gandhi me ayudó a ver que en nuestra cultura hay una guerra no declarada que se libra contra los otros animales. Escribo en profundidad acerca de esta guerra en Empty Cages (Jaulas Vacías). Se libra cada día, detrás de puertas cerradas, en aquellas industrias que convierten a los animales en comida, que los convierten en ropa, que los convierten en competidores, artistas, herramientas. Y la violencia que se les hace (aproximadamente 60 mil millones de animales se matan en el mundo para comida al año, por ejemplo) sencillamente no se puede justificar.

- ¿Qué son los "derechos animales"? (por favor, dime el significado, la filosofía...)

Cuando se trata de derechos fundamentales, los derechos animales no son distintos a los derechos humanos. Toma nuestros derechos (humanos) a la integridad física, la libertad y la vida. Esos derechos comparten tres características importantes. Primero, limitan lo que los demás son moralmente libres de hacer. Moralmente, los demás no son libres de desfigurar mi cuerpo, negarme la libertad o quitarme la vida a su antojo. Su libertad termina donde mis derechos empiezan.

Segundo, nuestros derechos fundamentales tienen un gran peso moral. El respeto por ellos tiene prioridad sobre otros valores importantes. Toma el bien común, por ejemplo. La gente en todas partes debe tener acceso a una atención médica de calidad, independientemente de su clase social, igual que los niños en todas partes deben tener la oportunidad de disfrutar de una educación de calidad, independientemente de su raza. Así que, sí, vamos a trabajar para promover estos y otros aspectos del bien común. Pero jamás al precio de violar los derechos de otros individuos. Pensar de otro modo es avalar el espíritu del nazismo, la idea de que el fin justifica los medios -que es por lo que los nazis creían no estar haciendo nada malo cuando, por ejemplo, experimentaban con niños judíos. Ningún defensor serio de los derechos humanos aceptaría esa idea mostruosa. El respeto por los derechos de los niños debe tener prioridad sobre los esfuerzos en avanzar hacia el bien común.

Tercero, nuestros derechos fundamentales son iguales. Mis derechos no son más que los tuyos. Tus derechos no son más que los mios. Nos diferenciamos en muchos otros sentidos, a este respecto somos iguales.

Por lo tanto, ¿qué queremos decir al hablar de "derechos animales"? Queremos decir que los animales víctimas de esa guerra no declarada a la que me referí antes comparten los mismos derechos fundamentales que nosotros y que sus derechos tienen las mismas tres características que acabo de describir.

- Pero los humanos son diferentes a los demás animales, ¿por qué tienen los mismos derechos fundamentales que nosotros?

Es verdad que muchos humanos difieren de otros animales de muchas maneras. Por ejemplo, muchos humanos son capaces de leer historia y libros de ficción, aprender biología o astronomía, ser responsables de sus actos, entre otras cosas. Sin embargo, no todos los humanos son capaces de estas cosas. ¿Decimos entonces "bueno, entonces estos humanos no tienen derechos, lo que nos legitima a usarlos libremente como simples medios para nuestros fines"? Por supuesto que no. Esos humanos tienen los mismos derechos fundamentales que nosotros, y los tienen por igual.

No puede ser razonable, por tanto, afirmar derechos en el caso de los humanos que no son capaces de, por ejemplo, aprender biología o astronomía, y negar esos mismos derechos a otros animales que tampoco pueden hacerlo. Eso sería un indefendible doble rasero.

Además -y esto es muy importante- todos los humanos y los otros animales de los que he hablado son en un sentido fundamental iguales. No sólo estamos vivos, como las células y los virus, las plantas y las flores. Nosotros estamos en el mundo, conscientes del mundo, y conscientes de lo que nos sucede. Por otra parte, lo que nos pasa nos importa porque determina la calidad de nuestra vida, independientemente de si a alguien más le importa o no. De esta manera fundamental, como digo, esos humanos y aquellos animales son iguales. ¿Cómo entonces podemos razonablemente reclamar derechos para nosotros mismos y negárselos a ellos? Como argumento en Empty Cages (Jaulas Vacias), no podemos hacerlo de manera razonable -lo que por supuesto no significa que no podamos seguir reclamando nuestra singularidad por otros motivos razonables.

- ¿Cuándo empezará la sociedad a abordar esta cuestión?

La gente ha estado hablando de derechos animales desde que tenemos historia escrita. Puede que no usaran las palabras "derechos animales", pero lo que creían viene a ser lo mismo. Así que, por ejemplo, encuentras la idea de que no deberíamos nunca dañar o mutilar a otro animal a nuestro antojo, ni siguiera matarlo para comida: encontramos estas ideas en los escritos de Ovidio y Plutarco, Séneca y Platón, Pitágoras y Porfirio. El hecho de que muy pocas personas saben que estas figuras ilustres estaban del lado de los derechos animales viene a mostrar lo parciales que son nuestros sistemas educativos.

- ¿Cómo ves la evolución de los derechos animales? (ponme algunos ejemplos)

Soy realista. No creo que el mundo adquiera conciencia sobre los animales de un día para otro. Llevará tiempo que las cosas cambien. Pero -y este es un 'pero' muy importante- las cosas ya están cambiando en Brasil, por ejemplo, donde encontramos:

La prohibición de las peleas de gallos (todavía permitidas en mi pais).

Rio de Janeiro prohibe los circos y otros espectáculos que incluyan animales amaestrados (todavía permitido en Raleigh, donde vivo).

La eliminación de la disección y vivisección en escuelas públicas (muy comunes aun en EEUU).

El cierre total de los "espectáculos" de mamíferos marinos (todavía florecientes en los parques temáticos norteamericanos como el Sea World-San Diego).

El fin del uso de las trampas de acero dentadas (aun la trampa preferida de los tramperos norteamericanos).

Estos son logros maravillosos que hablan bien de la capacidad de los brasileños para el cambio.

En Jaulas Vacias represento la opresión de los animales como una enorme pared, que se extiende tan lejos como alcanza la vista. En comparación la Gran Muralla China es una construcción de juguete. Esta Gran Muralla de Opresión no va a derrumbrase mañana. Dicho esto, podemos desmontarla, ladrillo a ladrillo, que es exactamente lo que los defensores de los derechos de los animales de Brasil han estado haciendo. Les mando un saludo, y también a todos los brasileños compasivos.

- ¿En qué ámbitos sufren más los animales? (háblame sobre del toreo, la industria del entretenimiento, el uso de los animales en la ciencia y la industria cosmética...)

Las crueldades son tantas, y el número de animales involucrados tan grande, que es dificil decir qué es lo peor de lo peor. En términos del número de animales, la ganadería es de lejos lo peor. Aproximadamente sesenta mil millones son llevados al matadero cada año. Si los comparamos con el número de toros matados en la corridas de toros, el daño causado a los toros puede parecer de menor importancia.

Pero los números no lo cuentan todo. Mucha gente que come la carne de los animales se les ha enseñado que necesitan hacerlo por motivos nutricionales. De hecho, esto es falso. No necesitamos comer carne animal ni ningún otro producto animal (leche o huevos, por ejemplo) para alcanzar el máximo en salud y vitalidad. Aun así, la salud y la vitalidad son importantes bienes que hay que alentar que la gente persiga. Cuando se trata de la auténtica tortura que los toros tienen que soportar en nombre del "deporte" o el "entretenimiento", bueno, eso es otra historia. No importa cuán adoctrinada pueda estar alguna gente, nadie puede estar tan adoctrinado para creer que torturar toros es necesario para ningún beneficio humano importante. Hay multitud de deportes y formas de entretenimiento que no requieren hacer sufrir a los animales, especialmente hacerlos sufrir para el deleite de espectadores humanos.

Lo que estoy sugiriendo es que la mayoría de la gente que come carne porque creen que es necesario lo hace por ignorancia, mientras que mucha de la gente que disfruta viendo toros torturados lo hacen por sadismo. ¿Qué es peor: hacer a los animales sufrir y morir por ignorancia o por sadismo? Números a parte, sin duda lo último es peor que lo primero.

- ¿Por qué crees que el respeto hacia otros seres es importante para la paz?

El tenedor puede ser un arma de violencia. Esto es lo Gandhi me enseñó hace unos 30 años. Tan cierto hoy como lo era en aquel entonces. ¿Cómo puede haber paz en el mundo antes de que haya paz en nuestra mesa? La misma ignorancia y sadismo, el mismo prejuicio e indiferencia, la misma dedicación sin sentido a la creencia infundada en la superioridad, que lleva a algunos seres humanos a practicar diversas formas de genocidio contra otros humanos, es lo que lleva a la mayoría de los brasileños y norteamericanos a apoyar el genocidio contra otras especies animales. Son males cortados por el mismo patrón. ¿Podemos tú o yo, cualquier persona que lea estas palabras traer paz al mundo cuando amanezca mañana por la mañana? No, por supuesto que no. Lo que cada uno de nosotros puede hacer es llevar la paz a su mesa. Y eso es un comienzo. Desde mi punto de vista, la paz vendrá al mundo persona por persona.

- ¿Qué podemos hacer para fomentar la causa de los derechos animales?

Como acabo de decir, podemos empezar haciendo cambios en la forma en que vivimos nuestras vidas - por ejemplo, la comida que ponemos en nuestro plato. Otra cosa que podemos hacer es investigar qué cosméticos y artículos de aseo han sido experimentados en animales y cuáles no. Casi todos los que dan estos pasos no se pararán ahí. Cuanto más aprendemos sobre cuán horriblemente son tratados los animales, más queremos hacer para ayudarles. Esto nos lleva de manera natural a juntarnos con otros que sienten del mismo modo, que es cómo empezamos a involucrarnos en la promoción de los derechos animales. Y de este modo, como activistas organizados, tenemos efecto sobre las leyes y las políticas públicas. Ninguna persona por sí sola pone fin a los espectáculos de mamíferos marinos en Brasil. Ese es el resultado de mucha gente trabajando junta. Así, ¿qué podemos hacer para fomentar los derechos animales? Primero, podemos trabajar poniendo en orden nuestra propia vida. Segundo, trabajando con otros, podemos intentar hacer lo mismo en nuestra ciudad, región, pais. Esas son dos de las muchas maneras en las que podemos ayudar al avance de los derechos animales donde quiera que vivamos, seamos quien seamos.



Entrevistas sobre los derechos de los animales

Aquí iré enlazando entrevistas interesantes relacionadas con el movimiento por los Derechos Animales. Compartirlas no implica que esté de acuerdo con todo lo que en ellas se dice.



Fecha Entrevistado Entrevistador Título de la entrevista Link
12/2010 Óscar Horta Eduardo Robredo “No existe ningún argumento que justifique las posiciones especistas” Ver
10/2008 Óscar Horta Equanimal “” Ver
09/2008 Óscar Horta AnimaNaturalis Entrevista durante su viaje a México Ver
09/2008 José Enrique Zaldívar Julio Ortega Fraile “Decir que el toro de lidia no sufre carece de validez científica” Ver
02/2008 José Valle mataderos.info Investigación realizada en varios mataderos españoles Ver
2006 Tom Regan Marcia Bindo Simple Life Ver
09/2006 Martin Balluch Bite Back Bite Back Magazine nº10 Ver
06/2003 Charles Patterson Biman Basu “Eternal Treblinka: nuestro trato a los animales y el Holocausto” Ver
06/2002 Donald Watson George D. Rodger “Interview with Donald Watson (Vegan Founder)” Ver
2000 Gary Francione abolitionist-online.com “Preguntas y respuestas: ¿tu hijo o el perro?” Ver




Entrevista a Charles Patterson (Biman Basu, junio 2003)

Entrevista realizada por Biman Basu, publicada en «Anil Aggrawal's Internet Journal of Book Reviews». Volume 2, Number 1, January - June 2003. La entrevista original en inglés puede consultarse en Animal Friends Croatia. Traducción al español realizada por Vegetarianismo.net.

Charles Patterson, un erudito y profesor de historia, que en su niñez perdió a su padre en la guerra contra los nazis en Europa, se sintió profundamente conmovido por la situación de las víctimas de las atrocidades nazis en Alemania. Pero fue mucho después cuando vio un paralelismo entre la explotación y matanza de los animales en la sociedad moderna y el Holocausto, lo que le llevó a escribir «Eternal Treblinka: Our Treatment of Animals and the Holocaust».


-¿Qué te ha llevado a elegir este tema para el libro?

Me llevó mucho tiempo reconocer los paralelismos entre el Holocausto nazi y la explotación y matanza de los animales. Las semillas de mi interés en la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto fueron sin duda plantadas cuando yo era un niño. Mi padre, a quien nunca llegué a conocer, se fue de casa para luchar contra los nazis en Europa, pero nunca regresó. Mucho tiempo después me di cuenta de que mi intenso interés por la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto puede haber sido mi manera de buscar a mi padre muerto y sentirme conectado a él.

Mientras hacía mi doctorado en religión e historia en la universidad de Columbia en Nueva York, me hice amigo de una refugiada judía alemana que había estado traumatizada con la experiencia de vivir como adolescente en la Alemania nazi durante seis años. Su historia me conmovió profundamente, así que leí y tomé cursos sobre el Holocausto para aprender más.

Después cuando me convertí en profesor de Historia y busqué, sin poder encontrarlo, un libro sobre el Holocausto y sus antecedentes que fuera accesible a mis alumnos, escribí mi primer libro para llenar ese hueco, Anti-Semitism: The Road to the Holocaust and Beyond (Antisemitismo: el camino al Holocausto y más allá). El verano después de esta publicación asistí al Instituto Yad Vashem para la Enseñanza del Holocausto en Jerusalén. De vuelta a los Estados Unidos me convertí en crítico de libros y películas para Martyrfom and Resistence, el periódico más antiguo dedicado al Holocausto, ahora publicado por la Sociedad Internacional Yad Vashem.

Mi concienciación sobre el ámbito de la explotación y matanza de los animales en la sociedad moderna ha sido un descubrimiento mucho más reciente. Crecí y pasé la mayor parte de mi vida adulta ageno al grado en que la sociedad humana está construida sobre la institucionalización de la violencia hacia los animales. Durante mucho tiempo no se me ocurrio desafiarlo o incluso preguntarme al respecto. El difunto activista contra el SIDA y por los derechos animales Steven Simmons describe la actitud que hay detrás de la explotación animal del siguiente modo: "Los animales son víctimas inocentes de la forma de ver las cosas en el mundo que asegura que algunas vidas tienen más valor que otras, que los poderosos tienen derecho a explotar a los que no tienen poder y que los débiles deben ser sacrificados por el bien de la mayoría". Una vez que me di cuenta de que esa era la misma actitud detrás del Holocausto, empecé a ver las conexiones que son el tema de Eternal Treblinka.

- Cuando citas a Steven Simmons, ¿no crees que la misma regla se aplica al reino animal -que los débiles son sacrificados por los más poderosos, principalmente para comida? Después de todo, los carnívoros matan y se comen al animal más debil. ¿Qué hay de malo en que los humanos hagamos lo mismo?

El mundo natural es en verdad un lugar peligroso para los animales, más ahora que los humanos están invadiendo sus hábitats para explotarles y matarles por todo el mundo. Sin embrago, de manera distinta a los depredadores carnívoros que están programados para comportarse del modo en que lo hacen para sobrevivir, los seres humanos tienen muchas opciones. Podemos elegir entre el bien y el mal, la bondad y la crueldad, y tenemos para escoger una gama mucho más ámplia de comida (por lo menos los afortunados). La gente que ve la violencia en el reino animal y encuentra allí una justificación para la violencia humana tienden a ver terror y crueldad en todos lados - en todos lados excepto en sus corazones. Toma por ejemplo a Adolf Hitler. En la medida de que él creía que el poder te da el derecho y que los fuertes merecen heredar la Tierra, tenía un desprecio absoluto por la filosofía vegetariana de la no-violencia y ridiculizaba a Gandhi. En tanto que su creencia más básica era que la naturaleza está gobernada por la ley de la lucha, era un gran fan de los animales depredadores. Quería que los jóvenes alemanes se hicieran como ellos, de modo que pudieran ser brutales, autoritarios, temerarios y crueles ("El joven que crezca en mi fortaleza atemorizará al mundo"). No quería que fueran débiles, bondadosos ni compasivos. "La luz de la libertad, maravillosa bestia de presa debe una vez más brillar en sus ojos", dijo. "Quiero que mi juventud sea fuerte y bella".

- ¿Has tenido alguna experiencia de primera mano de los campos alemanes de concentración, o te basas en la experiencia de unos pocos supervivientes?

Dachau, el primer campo de concentración alemán fue abierto antes de que yo naciera, yo era sólo un pequeño chico americano que vivía en Nueva Bretaña, Connecticut, cuando los alemanes estaban exterminando judios, gitanos y otras personas que ellos consideraban "sub-humanos". Si me preguntas si yo alguna vez he presenciado las atrocidades nazis o un campo de concentración alemán, la respuesta es no. Tampoco he estado nunca dentro de un matadero.

- ¿Qué te hace pensar que el trato humano a los animales puede estar conectado con el trato bestial de los prisioneros en los campos de exterminio de Hitler?

Esa es una manera interesante de construir la pregunta: nuestro trato a los animales es "humano" (suena a "humanitario"), mientras que el trato nazi a sus víctimas era "bestial" (animal). Trata de reformular la pregunta intercambiando los adjetivos: "¿Qué te hace pensar que nuestro bestial trato a los animales puede estar conectado con el trato humano de los prisioneros en los campos de exterminio de Hitler?".

Para responder a tu pregunta (como quiera que esté formulada): los paralelismos entre la explotación y matanza de los animales y la explotación y matanza de los humanos es obvia, pese a que debo reconocer que me tomó muchos años verlo.

El sacrificio moderno e industrializado de humanos y animales empieza con la matanza de animales en los mataderos de Chicago a principio de los años 20 del siglo XX. En sus memorias, el industrial Henry Ford dice que cogió la idea para la cadena de montaje que usó para fabricar sus automóviles de una visita que hizo a un matadero de Chicago cuando era joven. Allí observó y se admiró de la eficiencia con que la cadena de montaje iba matando a los animales y los troceaba en piezas de carne para consumo humano.

El antisemitismo de Ford y su éxito empresarial le hicieron muy popular en la Alemania nazi. Hitler le llamó su "heroe" y difundió sus textos antisemitas por Alemania. El método de la cadena de montaje que procesaba seres humanos en los campos de la muerte alemanes fue tan eficiente y efectivo como el método de la cadena de montaje para procesar animales en los mataderos americanos. En mi libro dedico un capítulo (cap. 5) a discutir las características similares entre los centros de exterminio alemanes y norteamericanos.

- ¿Estarías de acuerdo en que cazar para comer ha sido una parte de la vida humana normal desde tiempos inmemoriales y que las "cadenas de montaje" de los mataderos de animales se hacen en algunos paises sólo para cubrir el incremento de demanda?

Sin comentarios.

- ¿Estarías de acuerdo con que lo que pasó en la Alemania nazi no fue un comportamiento humano normal, sino el resultado de la conducta aberrante de un pequeño grupo de individuos poderosos?

No, no estoy de acuerdo. Desafortunadamente la guerra, el genocidio y el asesinato en masa son "comportamientos humanos normales" porque suceden con mucha regularidad. Puedes ver la historia ya sea como periodos de paz interrumpidos por la guerra o como periodos de guerra, conflicto y violencia interrumpidos por momentos de calma e intermedios. Como historiador veo las agresión humana, la arrogancia, la violencia y el conflicto como gran parte del corazón de la historia de la humanidad. Es más "normal" de lo que a muchos de nosotros nos gustaría admitir porque nosotros los humanos encontramos dificil abandonar determinadas ilusiones sobre nosotros mismos. Evitamos mirar de frente a la verdad de quiénes somos y lo hacemos porque tenemos miedo de que pueda transtornarnos.

La evidencia de la historia nos muestra los actos crueles y monstruosos que los humanos son capaces de hacer, tanto colectiva como individualmente. Por esto es que para mí el Holocausto no es únicamente "el comportamiento aberrante de un pequeño grupo de individuos poderosos". Sino que fue una vívida y dolorosa demostración de lo que somos capaces. Los grandes crímenes de dimensiones genocidas están siempre al acecho bajo la superficie de la historia humana esperando a suceder porque ya les está pasando todo el tiempo a los animales que explotamos. El escritor y premio Nobel Isaac Bashevis Singer escribio que, en lo que respecta a los animales, todos somos nazis. Para los animales es un "eterno Treblinka".

- En la medida de que los humanos aún matan animales para comer y los usan para una serie de experimentos científicos, ¿piensas que lo sucedido en la Alemania nazi puede volver a pasar?

Definitivamente. La industrialización de la matanza en masa de seres inocentes no acabó en 1945; simplemente volvió a la "eterna" explotación y matanza de animales, que sirven como modelo e impulso para la opresión y violencia humana. Mientras haya mataderos, el potencial de Treblinka y Auschwitz estará siempre presente. Como el filósofo judio alemán Theodor Adorno dijo: "Auschwizt empieza cuando alguien mira a un matadero y piensa: sólo son animales".

- ¿Crees que los no vegetarianos forman parte de la violencia contra los humanos?

Sí. La crueldad institucionalizada contra los animales alimenta las atrocidades que la gente se infringe unos a otros provocando la dureza de corazón que las hace posibles. Esa es verdaderamente la tesis de mi libro: primero los humanos explotan y matan a los animales; entonces tratan a otras personas como animales y les hacen lo mismo. Hay un capítulo en mi libro (cap. 2) sobre cómo insultar a otros como animales - ratas, cerdos, perros, monos, gusanos, bestias, etc. - es siempre el preludio de su explotación y destrucción.

- En tu opinión ¿puede el vegetarianismo eliminar la violencia humana?

Lo dudo, pero ojalá pueda ayudar a reducirla. En tanto que nos perdonamos la matanza de los animales en la presunción de que los poderosos (nosotros) tenemos derecho a explotar a los indefensos (ellos) continuaremos con la violencia y la destrucción los unos contra los otros. Adolf Hitler dijo "Quién no tiene el poder pierde el derecho a la vida". Es irónico que a pesar de que perdió la guerra su punto de vista fascista ha salido triunfante. La civilización humana opera bajo la creencia de que como las vacas, las ovejas, los cerdos, las gallinas y otros animales no pueden defenderse, no tienen derecho a la vida. Por lo tanto, pensamos que somos libres de hacerles lo que queramos. Ciertamente lo más importante que podemos hacer para ayudarles es no comérnoslos. Es lo menos que podemos hacer, mantener los mataderos lejos de nuestra boca.



ENTREVISTA:
El truco del psicópata: hacernos creer que el mal viene de otros (Silvia Cattori, enero 2008)

A continuación publicamos una interesante entrevista realizada por Silvia Cattori a Laura Knight-Jadczyk y a Henry See en la que hablan sobre las investigaciones de Andrzej Łobaczewski en psicopatía y patocracia.


Después de leer el libro Ponerología Política, Una Ciencia de La Naturaleza del Mal ajustada a Propósitos Políticos de Andrzej Łobaczewski, tuve el deseo de entrevistar al autor. Sin embargo, debido a que se encontraba enfermo, era imposible que respondiera a mis preguntas excepto de la manera mas breve, en un sólo párrafo. Afortunadamente, pude entrevistar a Laura Knight-Jadczyk y a Henry See, editores del libro quienes discutieron mis preguntas con él vía telefónica y por tanto pudieron contestar en su nombre.

Creo que todos deberían leer este libro porque provee las claves necesarias para entender los eventos que a menudo no podemos comprender. El libro describe el origen del “Mal”, su verdadera naturaleza e ilustra cómo se ha esparcido en la sociedad.

El Sr. Lobaczewski pasó años observando las acciones que fueron la encarnación del mal de aquellos en el poder, personas descritas en términos psicológicos como anti-sociales, psicópatas o sociópatas.

Silvia Cattori: Aquí tengo lo que un psiquiatra suizo me dijo sobre el libro Ponerología Política:

Nunca había leído en ningún lugar las cosas de las que habla Lobaczewski. Ningún otro libro ha tratado el tema de esta manera. De inmediato fue de utilidad en mi trabajo. Las cosas que afirma acerca del comportamiento corrupto/patológico – referentes a conflictos en los negocios así como en la esfera política, donde vemos cada vez más conflictos y muchas más personas de este tipo – de inmediato me ayudó a entender mejor, por ejemplo, el funcionamiento de estos individuos que crean conflictos en su trabajo y quienes, a donde quiera que vayan, contaminan la atmósfera.

¿Por qué escogió un título tan hermético, Ponerología Política, para un libro que debería interesarle no solamente a los psicológicos y psiquiatras, sino a todos?

Laura: Primero que nada, déjeme decir que existe un lazo emocional muy fuerte entre nosotros y el Dr. Lobaczewski y nos hemos comunicado con él respecto a esta entrevista. Él ya es un anciano y su salud ha sido muy pobre durante el último año aproximadamente y lamenta que no haya sido capaz de responder personalmente; hizo un intento, pero en este momento no esta lo suficientemente fuerte sino para escribir respuestas breves a las preguntas escritas. Aún así, después de unos minutos de concentración, se cansa y su enfoque divaga. Nosotros queremos a toda costa proteger su salud y bienestar, pero también queremos contestar las preguntas de temas importantes. Andrzej me señaló por teléfono que tiene plena confianza en nuestro entendimiento del tema. Repitió, así como respondió cuando nos escribió, que había estado buscando a alguien que se moviera en la misma dirección, pensando de la misma manera, a quien pudiera heredarle su trabajo – tal vez como pasar la antorcha, y de todo el trabajo que fue depositado en él por otros. Pasó años buscando a alguien y fue nuestro propio trabajo el que cumplió con el requisito.

Habiendo dicho eso, voy a tratar de responder a su pregunta: ¿Por qué Lobaczewski escogió ese título? Lo primero es que el trabajo era en un comienzo una serie de documentos, técnicos y académicos, que se originaron de diversas fuentes. Así como Lobaczewski lo explica en su introducción, muy poco del trabajo es de su propia autoría, siendo solamente un recopilador. Los académicos tienden a escoger títulos denotando terminología académica, y los científicos consideran que es su derecho el crear nuevos términos para describir sus descubrimientos, (tal como los físicos inventan palabras como quarks, leptones, muones, etc.), así que en ese sentido, el título es perfectamente claro. El término “ponerología” es una obscura palabra teológica que significa el estudio del mal. Andrzej sabía esto, y decidió reclamar y rehabilitar a esta palabra para fines científicos ya que, como sucede, nuestra ciencia en realidad no tiene una palabra para describir el estudio del “mal” propiamente dicho. Necesitamos una.

Henry: Cuando Lobaczewski nos envió el manuscrito de su libro, nos impresionó enormemente. Habíamos estado atorados con la pregunta de por qué, no importando toda la buena voluntad existente en el mundo, había mucha guerra, sufrimiento e injusticia. Pareciera no importar cual plan, ideología, religión o filosofía formulen las grandes mentes, nada ayuda a mejorar nuestra suerte. Y ha sido de esta manera por miles de años, repitiéndose una y otra vez

También habíamos estado investigando el tema de la psicopatía por varios años, y habíamos publicado muchos artículos sobre esto en nuestros sitios web. Habíamos transcrito la versión electrónica del trabajo seminal sobre psicopatía del Dr. Hervey Cleckley, La máscara de la cordura, con fines investigativos – bajo permiso de los propietarios de los derechos de autor ya que se habían agotado las versiones impresas. Es un trabajo tan importante y seminal que lo hemos puesto para su descarga de manera gratuita. Así que teníamos buenas bases sobre el tema y ciertas indicaciones que la psicopatía y la horrible situación que enfrentamos en el planeta se encontraban relacionadas.

Laura: Permítanme agregar que la razón por la cual habíamos estado estudiando la psicopatía era, como mencionamos mas arriba, porque habíamos tenido un encuentro de primera mano con el fenómeno. Habíamos estado trabajando con grupos de personas y el fenómeno que la Ponerología trata respecto a grupos y cómo se corrompen cuando los anormales patológicos se insinúan en estos con el disfraz de la normalidad, era muy familiar para nosotros en pequeña escala social. Habíamos observado y lidiado con esto una y otra vez, aunque en los primeros días simplemente teníamos la intuición. Sabíamos que algo estaba sucediendo, simplemente no le habíamos asignado etiquetas ni categorías. Encontramos algunas de estas en literatura de psicopatología, pero no tocaban el tema de la dinámica social.

Henry: Pero Ponerología Política presenta el tema de una manera radicalmente diferente, alejándose de otra literatura acerca de la psicopatía, sugiriendo que la influencia de los psicópatas y otros anormales no es sólo una de muchas influencias trabajando en la sociedad, sino que bajo las circunstancias adecuadas, puede ser la influencia primordial que moldee la manera cómo vivimos, como pensamos y cómo juzgamos lo que sucede a nuestro alrededor. Cuando entiendes la verdadera naturaleza de esta influencia, la cual no posee consciencia o emoción, y es egoísta, fría y calculadora y carente de cualquier estándar moral, te quedas horrorizado, pero al mismo tiempo todo comienza a tener sentido. Nuestra sociedad cada vez más parece carecer de un alma porque las personas que la lideran y quienes ponen el ejemplo no la tienen – literalmente no tienen consciencia.

Cuando llegas a entender que las riendas del poder económico y político están en las manos de personas que no tienen consciencia, que no tienen la capacidad de tener empatía, se abre frente a ti una manera completamente nueva de ver a lo que llamamos “el mal”. El mal deja de ser un tema únicamente moral; ahora puede ser analizado y entendido científicamente.

Laura: Con Lobaczewski, la palabra “Ponerología” ha sido destituida de su connotación religiosa donde nunca hizo mucho bien a la sociedad, y es la ciencia del mal, del entendimiento científico de sus orígenes y cómo puede infectar a individuos y sociedades como una enfermedad.

Cuando los psicópatas son quienes crean las políticas en el gobierno, y los CEO (Chief Executive Office – Oficina del Director Ejecutivo) en las grandes compañías, la manera como piensan y razonan – su 'moralidad' – se convierte en la cultura y 'moralidad' comunes en la población que presiden. Cuando esto sucede, la mente de la población se infecta de la misma manera que un patógeno infecta a un cuerpo. La única forma para protegernos contra el pensamiento patológico es el vacunarnos, y esto se logra aprendiendo lo más posible acerca de la naturaleza de la psicopatía y la influencia que ejerce en nosotros. Esencialmente, esta 'enfermedad' en particular prospera en un ambiente donde su misma existencia es negada, y esta negación es planeada y deliberada.

Y aunque el título del libro luzca hermético, debe ser comprendido en el contexto de la enorme dificultad que Andrzej enfrentó al tratar de publicar su trabajo. Los primeros dos manuscritos se perdieron, justo como lo describe su prefacio. Uno fue quemado minutos antes de la llegada de la policía a inspeccionar su casa, y el segundo fue enviado al Vaticano a través de un intermediario, para nunca ser visto de nuevo. La tercera versión, la publicada por Red Pill Press, fue escrita mientras Andrzej vivía en los Estados Unidos durante la era Reagan. Zbigniew Brzeszinki había ofrecido su ayuda para encontrar un editor, pero después de varios meses, se volvió claro que en el mejor de los casos no estaba haciendo nada y en el peor de las situaciones estaba activamente trabajando para asegurarse que nunca se publicara. Así que el manuscrito se arrumbó en un cajón durante más de veinte años. Estaba escrito para un público profesional y el título escogido fue en base a ese contexto. Esta es también la razón por la cual el texto en sí es muy denso, y que el título acertadamente refleje que no fue escrito para una persona lega. Fue escrito para profesionales y en un estilo académico reflejando sus antecedentes.

Estamos actualmente trabajando en una versión más popular de sus ideas.

SC: Lobaczewski ha estudiado a estas personas no desde un punto de vista político, sino psicológico. Ha logrado entender cómo sucede que personas locas, ideólogos y poderes represivos, a pesar de su inhumanidad, obtengan el apoyo de las masas. ¿Acaso no todos tienen una base perversa/patológica? ¿Un periodo cuando atraviesan una etapa perversa/patológica?

Henry: Primero que nada, necesitamos establecer que las “personas locas” no necesitan el apoyo de las grandes masas, únicamente una minoría poderosa puede tanto “conducir” a la población y controlarla. Observe las encuestas en los Estados Unidos. Bush se ha mantenido con algo más del 30% de popularidad por años – y eso es sobre la totalidad de la población. Pero ya que está apoyado por una minoría muy poderosa, la gente que controla los medios, la industria bélica y sus partidarios militares y las compañías petroleras, entre otros, el descontento popular no importa. Y mientras las políticas de Bush no afecten abiertamente al Americano ordinario, no les importa.

Laura: En los Estados Unidos – y en cualquier parte del mundo – aún los mas oprimidos y maltratados son controlados fácilmente mediante el miedo, mediante amenazas a su materialismo alcanzable: entretenimiento, deportes, apuestas, etc. Aún el fracaso de las escuelas, centros médicos, redes de seguridad social, no motivan a las personas a preguntarse qué es lo que está pasando realmente. Como Aldous Huxley escribió, una dictadura científica: pan y circo. En pocas palabras, la mayoría de los Estadounidenses están conscientes de su opresión, y expresan eso en las encuestas, pero aquellos en el poder han logrado con éxito adormecerlos con una gama de distracciones – miedo y placer – suficiente para mantenerlos bajo control.

Henry: Está el palo y la zanahoria. Mientras las personas puedan vivir continuamente en la ilusión, seguirán así. Cuando la ilusión comienza a resquebrajarse, el palo entra en juego.

Laura: La gente está temerosa de hacer olas por miedo a perder lo que tienen, de perder su paz, de tener que realizar un esfuerzo y resistir. Después de todo, toma todo su tiempo el mantener la ilusión andando, deben de esclavizarse a diario para evitar que embarguen su enorme camioneta, y quieren tener tiempo para ver el partido de fútbol (americano) el sábado.

Henry: También comprenden que a Bush le faltan un par de años únicamente. El sistema cuidará de si. El libro de Lobaczewski nos muestra por qué esta es una manera muy ingenua de pensar. El sistema actual es un sistema patológico que difiere profundamente de la naturaleza de la mayoría de las personas. La gente con consciencia está siendo gobernada por gente sin consciencia. Este hecho es la injusticia primordial y es la base de todos los demás males de la sociedad.

Laura: Por muchos años este sistema ha estado encubierto porque aún había personas con consciencia en las altas esferas del poder, pero con el tiempo, han sido reemplazadas o depuestas de una manera u otra, y ahora el sistema patológico se muestra abiertamente, pero a nadie le importa. Si observamos la historia de los últimos cincuenta años más o menos, encontraremos que casi toda figura pública que ha muerto trágicamente tenía consciencia, se preocupaba por la gente, y tenía la influencia suficiente para hacer olas contra los patológicos.

Henry: La segunda parte de su pregunta es muy importante porque esta idea de que todos somos de alguna manera perversos o patológicos, de que todos tenemos un lado sombrío como lo describió Jung, es la que sirve como gran aliada del sistema patocrático y hace posible que los psicópatas se escondan en la población. Estamos convencidos que sólo somos animales y que cada uno de nosotros es capaz de convertirse en Hitler o en Bush o Mengele, dadas las condiciones adecuadas. Creemos esto porque todos hemos hecho cosas en nuestras vidas de las que estamos avergonzados, de las que sentimos remordimiento. Sabemos que estos pensamientos vienen en momentos de fuerte emoción, pensamientos que deseamos nadie conozca o escuche. Sentimos que tenemos este lado obscuro, una parte de nosotros de la que no estamos orgullosos. Y ya que sentimos esta vergüenza y remordimiento, proyectamos que otros tienen la misma capacidad. En esta proyección es donde cometemos el error fatal.

Hay dos temas que surgen. Primero, existe un mundo de diferencia entre alguien que, en medio de una discusión acalorada con su pareja, por ejemplo, pierde el control y abusa física o psicológicamente de esa persona, y alguien que fríamente, de manera alevosa y calculadora, conlleva las mismas acciones. Ambos actos están equivocados. No estoy tratando de minimizar el abuso cometido en un momento de emoción. Pero la misma persona que pierde el control momentáneamente sería incapaz de trazar un frío plan para realizar la misma acción. Algo dentro de él o ella los detendría. En el psicópata, la voz de la consciencia no existe. Los psicópatas son capaces de planear el genocidio de gente como los Palestinos; las personas de consciencia, no. Una persona tal vez muera al calor de una discusión. Muchos miles más pueden morir por una fría planeación.

Laura: Una manera de entender esto es que existen estudios que demuestran que los psicópatas no solamente tienen mayores tasas de crímenes violentos, sino que cometen diferentes tipos de crímenes violentos, contrario a los que no son psicópatas. Un estudio muestra que dos tercios de las víctimas de los psicópatas eran varones desconocidos mientras que dos tercios de las víctimas de los no-psicópatas eran mujeres pertenecientes a su familia o personas cercanas – crímenes pasionales. Las personas normales pueden cometer actos de violencia en estados de extrema excitación emocional, pero los psicópatas de sangre fría seleccionan a sus víctimas para vengarse o buscar retribución o lograr su cometido. Esto es como decir que la violencia psicópata es instrumental, un medio para un fin, depredadora.

Henry: En segundo lugar, en una sociedad dominada por valores patológicos, si uno los puede llamar así, la existencia de un pequeño grupo de personas sin consciencia promoviendo una cultura de avaricia y egoísmo crea un ambiente donde lo patológico se convierte en norma. En una sociedad, tal como los Estados Unidos hoy día, donde el presidente puede mentir con impunidad sobre cuestiones de vida o muerte, se crea un ambiente patológico donde la mentira es aceptable. La violencia es aceptable. La avaricia es aceptable. El que cualquiera pueda tener éxito sin importar a quién deba dañar para lograrlo es parte del paquete ideológico del Sueño Americano. Y aquello que deben hacer para realmente avanzar es lo que planta las semillas de la patología. En ese ambiente, las personas de consciencia que son débiles y fácilmente influenciables toman las características del patológico para poder sobrevivir y avanzar. Ven que sus líderes mienten y engañan, y comprenden que si quieren seguir adelante, pueden mentir y engañar de igual manera.

Laura: Yo lo llamo la “Cultura Oficial”. Linda Mealey del Departamento de Psicología del Colegio de St. Benedict en St. Joseph, Minnesota propone que una sociedad competitiva – la capitalista, por ejemplo – es una donde la psicopatía es adaptable y propensa a aumentar.

La psicopatía es una estrategia de vida adaptable que es extremadamente exitosa en la sociedad Americana, y por tanto ha aumentado en la población. Lo que es mas, como consecuencia, muchos individuos que NO son psicópatas genéticos la han adaptado de igual manera, convirtiéndose en psicópatas “afectivos”, o “sociópatas secundarios”. En otras palabras, en un mundo de psicópatas, aquellos que no son psicópatas genéticos, son inducidos a comportarse psicopáticamente para sobrevivir. Cuando se establecen las reglas para hacer a una sociedad “adaptable” a la psicopatía, esto hace psicópatas a todos.

Henry: Si la influencia psicópata es retirada de la sociedad al poner en cuarentena a los psicópatas, al educar a la gente de consciencia sobre los signos de la psicopatía, al enseñarlos a saber qué buscar y cómo lidiar con la manipulación, al cambiar los sistemas creados por los psicópatas; si tales métodos pudiesen remover la influencia ponerogénica, entonces el otro polo, aquel de la consciencia, sería la más influyente de las dos, y la gente gravitaría hacia el altruismo y la verdad en vez del egoísmo y las mentiras.

Si somos capaces de retirar la influencia patológica, tal vez encontraríamos que nuestras concepciones de la “naturaleza humana” están equivocadas y que se miden incorrectamente porque aceptamos a aquellos genéticamente sin consciencia como “humanos”. Al removerlos a ellos y a sus actos de la ecuación, al remover su influencia de la sociedad, entonces las mas altas cualidades de consciencia de la naturaleza humana serán capaces de encontrar espacio para la expresión de maneras que jamás imaginaríamos posibles.

SC: ¿Cómo podemos distinguir entre los psicópatas y la gente saludable? ¿Pueden darnos el retrato de un verdadero psicópata? ¿Cuáles de sus facultades tienen problemas?

Laura: El retrato mas simple, claro y verdadero del psicópata lo dan tres trabajos seminales sobre el tema: Without Conscience (Sin consciencia) de Robert Hare, The Mask of Sanity (La máscara de la cordura) de Hervey Cleckley y Snakes in Suits (Serpientes con traje) de Paul Babiak. Un psicópata exactamente es eso: carece de consciencia. La cosa mas importante a recordar es que se esconden detrás de una máscara de normalidad que a menudo es tan convincente que engañan aún a los expertos y, como resultado, se convierten en las Serpientes con Traje que controlan nuestro mundo. Esa sería la respuesta breve.

Henry: La cultura popular pinta a personajes psicópatas como Hannibal Lecter de El silencio de los inocentes (o El silencio de los corderos), como asesinos seriales. Sin embargo, mientras que cierto número de psicópatas son criminales y han tenido encuentros con la ley y algunos de hecho son asesinos seriales, existe un gran número de ellos que nunca infringen la ley. Estos son los listos, y son los más peligrosos porque han encontrado formas de manejar el sistema a su modo.

Existe un número de rasgos que encontramos en el psicópata: uno obvio es su completa falta de consciencia. Carecen de cualquier sentido del remordimiento o empatía con otros. Pueden ser extremadamente carismáticos y son expertos en usar su palabra para encantar e hipnotizar a su presa. También son irresponsables. Nada nunca es su culpa, alguien más o el mundo siempre es culpable de todos sus 'problemas' o sus errores. Martha Stout, en su libro The Sociopath Next Door (El vecino sociópata), identifica lo que ella llama el truco de la lástima. El psicópata usa la lástima para manipular. Te convencen de darles otra oportunidad, y de no decirle a nadie lo que han hecho. Entonces otro rasgo – y uno muy importante – es su habilidad de controlar el flujo de la información.

También son incapaces de tener emociones profundas. De hecho, cuando Hare, un psicólogo canadiense que dedicó su carrera a estudiar la psicopatía, hizo una exploración del cerebro de psicópatas al mostrarles dos conjuntos de palabras, un conjunto de palabras neutrales sin asociaciones emocionales y un segundo conjunto con palabras cargadas emocionalmente, mientras que distintas regiones se encendían en un grupo de no-psicópatas, en los psicópatas ambos conjuntos eran procesados por la misma área del cerebro, el área responsable del lenguaje. No tenían una reacción emocional inmediata.

Nuestra vida emocional en su totalidad representa un misterio para ellos, mientras que al mismo tiempo les provee de una tremenda arma para manipularnos. Piense en esos momentos cuando estamos siendo fuertemente afectados por nuestras emociones y cómo nuestra habilidad para pensar se paraliza. Ahora imagine que usted puede fingir esa emoción, manteniéndose frío y calculador, mientras la otra persona está atrapada en ese caldero emocional. Usted podría llorar o gritar para conseguir lo que quiere, mientras que su víctima está en medio de la desesperación por las emociones que está viviendo.

También parecen no tener una concepción real del pasado o futuro, viviendo completamente para sus necesidades y deseos inmediatos. Debido a su estéril vida interior, a menudo están buscando nuevas emociones, cualquier cosa desde el sentir el poder de la manipulación de otros hasta el involucrarse en actividades ilegales simplemente por el desbordamiento de adrenalina.

Otro rasgo del psicópata es el que Lobaczewski llama el “conocimiento psicológico especial” de la gente normal. Nos han estudiado. Nos conocen mejor que nosotros. Son expertos en saber cómo presionar nuestros botones, usar nuestras emociones en nuestra contra. Pero más allá de eso, parecen tener cierto poder hipnótico sobre nosotros. Cuando comenzamos a ser atrapados por las telarañas del psicópata, nuestra habilidad para pensar se deteriora, se atasca. Parece que nos lanzan un hechizo. Es únicamente cuando estamos fuera de su presencia, fuera de su hechizo, que la claridad de pensamiento regresa y nos encontramos preguntándonos cómo es que fuimos incapaces de responder o contrarrestar lo que estaban haciendo.

Muchos libros en inglés sobre psicopatía hablan acerca de los psicópatas como un grupo que comparte una constelación de rasgos en común. La escala más usada para medir la psicopatía fue desarrollada por el Dr. Hare. Es el PCL-R (Chequeo de Psicopatía Revisada). Lista veinte rasgos que son encontrados en la personalidad. Si el rasgo es encontrado algunas veces, entonces se le asigna un 1; si el rasgo es prominente en la personalidad, se le asigna un 2. La calificación mas alta es por tanto 40. Las personas que obtienen 30 o mas en la escala del PCL-R son consideradas psicópatas.

Pero lo que Lobaczewski ha hecho es ir más allá y darnos la taxonomía de los distintos psicópatas y otros tipos patológicos, y muestra cómo sus aberraciones se conjuntan para formar un sistema patológico. Ha logrado sacar a la luz algo del trabajo de otros psicólogos europeos que se había perdido durante los años del comunismo.

Laura: El diagnóstico es un asunto debatible; existe algo de controversia que necesita ser explicada para poder entender las posibilidades de detección(1).

Lobaczewski discute el hecho de que en la Alemania Nazi o en la Rusia Stalinista las ciencias psicológicas estaban persuadidas para apoyar a regímenes totalitarios, y esto estaba siendo hecho por psicópatas en el poder quienes entonces se avocaron a destruir cualquier posibilidad de obtener información precisa acerca del problema que se estaba propagando ampliamente. Él señala que cualquier régimen compuesto primordialmente por patológicos anormales no puede permitir que la ciencia de la psicología se desarrolle y florezca libremente, porque el resultado sería que el mismo régimen fuera diagnosticado como patológico, y por tanto, el “hombre detrás de la cortina” se revelara.

En base a observaciones de primera mano sobre el fenómeno en cuestión, Lobaczewski escribe que la represión del conocimiento se realiza de la manera típica del psicópata: en forma encubierta y detrás de una “Mascara de Cordura”. Para poder controlar a las ciencias psicológicas, uno debe saber distinguir lo que está sucediendo y cuáles partes de la psicopatología son más peligrosas. Un régimen político patológico localiza a individuos psicópatas en el campo (por lo general científicos muy mediocres), facilita sus estudios y grados académicos y la obtención de posiciones clave para la supervisión de organizaciones científicas y culturales. Con esto están en posición de derribar a las personas más talentosas, gobernados tanto por su propio interés como por esa envidia típica que caracteriza a la actitud de los psicópatas hacia la gente normal. Ellos son quienes monitorean los trabajos científicos para que tengan la “ideología apropiada” e intentan asegurar que les sea negada la literatura científica que necesitan los buenos especialistas.

El hecho es que, durante los últimos 50 años, el concepto de psicopatía fue limitado agudamente y ahora se refiere a un desorden específico de la personalidad aunque han habido intentos por desechar la clasificación completa cambiándola a “Trastorno antisocial de la personalidad”, la cual puede abarcar a una amplia variedad de comportamientos sin requerir necesariamente el diagnóstico clínico de la psicopatía. Robert Hare insiste que es importante entender que la psicopatía no es sinónimo de criminalidad o violencia; no todos los psicópatas presentan violencia o comportamientos criminales. Al mismo tiempo, no todas las personas criminales o violentas son psicópatas.

De acuerdo con Robert Hare y los demás, Cleckley, Lobaczewski y muchos otros expertos en psicopatía, la diagnosis de la psicopatía no puede ser realizada basándose en los síntomas visibles del comportamiento excluyendo a los síntomas interpersonales o afectivos porque tal procedimiento esencialmente hace psicópatas a muchas personas que simplemente fueron heridas por la vida o la sociedad, y permite que los verdaderos psicópatas que tienen “máscara de la cordura” bien formada escapen a la detección. En base a un creciente cuerpo de literatura, muchos (o la mayoría) de los psicópatas crecen en familias estables y bien avenidas y se convierten en criminales de cuello blanco cuyos comportamientos destructivos privados, por dinero o posición, nunca son expuestos a la opinión pública y evitan el contacto con la justicia repetidamente.

Ahora, enfocándonos en el diagnóstico y/o detección específicamente. Existe un número de teorías en The Etiology of Psychopaty (La etiología de la psicopatía) tal como la psicopatía como estrategia adaptativa, como variante de una personalidad normal, como disfunción cerebral, como expresión de apego o patología en la niñez temprana, como desorden de aprendizaje, etcétera. Existe poca evidencia que apoye el hecho que sea genética. El modelo neurobiológico ofrece la mayor esperanza para poder detectar aún al psicópata más anormal.

Como Henry mencionó, en un estudio de tiempos de reacción a varias palabras: emocionales, neutrales, pseudo-palabras, se notó que los Event-Related Brain Potentials (ERP) (Potenciales Cerebrales Relacionados a Eventos) en decisiones léxicas de los no-criminales indicaron que las respuestas tanto a palabras positivas como negativas eran más rápidas que a palabras neutrales. En los cerebros de estos sujetos, las áreas central y parietal indicaron componentes ERP tempranos y tardíos con respecto a palabras emocionales. Los comportamientos tardíos se pensó, indicaban un procesamiento continuo de la palabra.

En este mismo estudio, criminales no-psicopáticos también demostraron sensibilidad a las palabras cargadas emocionalmente. Los psicópatas, sin embargo, fallaron en mostrar cualquier tiempo de reacción o diferencias de ERP entre las palabras neutrales y emocionales. Mas aún, la morfología de sus ERPs era increíblemente distinta de aquella de los no-psicópatas. El componente tardío que era largo y prolongado en los no-psicopátas era pequeño y breve en los psicópatas. Se piensa que esto refleja el hecho que los psicópatas toman decisiones léxicas y procesan la información de manera superficial. Esto es respaldado por estudios de exploración visual del cerebro los cuales muestran que aquellos psicópatas que abusan de sustancias tienen menos actividad cerebral durante el desarrollo de una decisión léxica que los no-psicópatas que también abusan.

Hare y otros también han descubierto que las anomalías ERP de los psicópatas no son específicas a lenguaje afectivo sino que también incluyen lenguaje abstracto. Otro descubrimiento curioso notado en dos estudios separados fue la inusualmente larga oleada negativa que invadió a las áreas frontales del cerebro. Una interpretación tentativa de esto es que es un reflejo de una profunda anomalía procesal cognitiva y afectiva.

Otros estudios recientes han llevado a resultados y conclusiones similares: los psicópatas tienen enormes problemas para procesar material afectivo (emocional) verbal y no-verbal, tienden a confundir el significado emocional de los eventos, y lo más importante, que este déficit aparece en las exploraciones cerebrales. Los psicópatas exhiben una distribución de recursos de procesamiento inter-hemisferial inusual, tienen dificultad para apreciar los significados sutiles y los matices del lenguaje tales como los proverbios, las metáforas y además, tienen una pobre discriminación olfatoria, posiblemente por una disfunción orbito-frontal, y tal vez tengan lo que aparentemente parece un desorden del pensamiento sub-clínico caracterizado por la carencia de cohesión y coherencia del habla. Todas estas anomalías cognitivas y afectivas no pueden ser explicadas por ninguno de los otros modelos de psicopatía y sin embargo pueden ser detectados con exploraciones cerebrales.

Esto último; el problema de desorden del pensamiento, es algo con lo que hemos estado trabajando tratando de encontrar reglas generales para que las personas comunes puedan realizar una evaluación personal después de aplicar pruebas encubiertas durante una discusión con quien pueda resultar sospechoso, por alguna razón, de estar engañándolos o manipulándolos.

Pero este es un asunto complicado. Como Lobaczewski señala, si el psicópata se considera normal, lo cual es significativamente más fácil si posee autoridad, entonces considerará a una persona normal como diferente y por tanto anormal. Las acciones y reacciones de una persona normal, sus ideas y criterios morales, impresionan al psicópata como anormales. Una persona normal impresiona al psicópata como un ingenuo sabelotodo creyente de teorías apenas comprensibles sobre el amor, el honor y la consciencia; llamarlo “loco” no está fuera de toda proporción. Eso explica por qué los gobiernos patológicos siempre han considerado a los disidentes como “mentalmente anormales”.

El sistema legal no está preparado para lidiar con esto porque, por supuesto, el sistema legal es a menudo una creación de individuos patológicos, o al menos administrado por ellos. Una legislación bien pensada debería requerir exámenes científicos aplicados a individuos que señalen insistentemente o demasiado sospechosamente a otros como psicológicamente anormales.

Por otro lado, cualquier sistema patológico social o de gobierno en el cual la psiquiatría sea usada con fines políticos presenta problemas adicionales. Cualquier persona rebelándose contra el sistema gubernamental, pareciéndole extraño e inmoral, puede fácilmente ser declarada como alguien “mentalmente anormal” por los representantes de dicho gobierno, como alguien que tiene un “desorden de personalidad” y que debería ser sometido a tratamiento psiquiátrico, y existen muchas maneras para obtener el control del sistema de evaluación. Un psiquiatra degenerado científica y moralmente puede ser usado para este fin.

Así que, este es un asunto espinoso.

SC: ¿Cuáles son algunos de los distintos tipos identificados por Lobaczewski?

Henry: Como muchos otros investigadores, él realiza una distinción inicial entre aquellos con aberraciones heredadas y aquellos con adquiridas, esto es, los que han nacido con la patología y los que se han vuelto patológicos por daños al tejido cerebral cuando jóvenes. Las lesiones del tejido cerebral pueden dejar cicatrices que pueden cambiar la habilidad del individuo para percibir y sentir. Aquellas secciones del cerebro dedicadas a manejar estas funciones dejan de hacerlas, así que la información es canalizada a áreas originalmente asignadas a otras tareas. Llama caracterópatas a aquellos cuyas personalidades evolucionan de formas distorsionadas a causa de lesiones o traumas. Luego lista varias formas de caracteropatía: el caracterópata paranoico (cita a Lenin como ejemplo): caracteropatía frontal, una aberración debida a lesiones en el área frontal de la corteza cerebral (Stalin es un ejemplo de este tipo), caracteropatía inducida por drogas, causada por el uso de drogas que dañan al sistema nervioso central. Y luego, está la caracteropatía inducida por patógenos (enfermedad), (sugirió que Franklin D. Roosevelt tal vez haya sufrido de este desorden), así como ciertas personas con epilepsia (cita a César y Napoleón).

Los desórdenes heredados son: psicopatía esquizoide o esquizoidal, psicopatía esencial, la psicopatía asténica, anancástica (obsesiva-compulsiva), histérica y la psicopatía esquirtoidal o esquirtoide y aquellos a quien etiqueta de 'chacales', estos son individuos que terminan siendo contratados como asesinos a sueldo o mercenarios. Lobaczewski especula que este tipo es una mezcla de los anteriores. Para darnos una idea, tocare tan solo un par de tipos.

La psicopatía esquizoidal es una aberración que produce personas que son hipersensitivas o desconfiadas y que ignoran los sentimientos de otros. Están atraídas a ideas que suenan elevadas, pero su pobre naturaleza psicológica limita severamente su percepción y desvían sus llamadas “buenas intenciones” a influencias en pos del mal. Su idea de la naturaleza humana termina pervirtiendo sus intentos. Como Lobaczewski dice, la típica expresión de su actitud hacia la humanidad es expresada en lo que llama la “declaración esquizoide”: La naturaleza humana es tan mala que el orden sólo puede mantenerse por un poder fuerte creado por individuos altamente calificados en nombre de alguna idea elevada”. ¡Cuántos movimientos, desde el fascismo al comunismo y hasta el neo-conservadurismo que vemos hoy día están basados en esa idea! Uno pudiera fácilmente imaginarse está declaración viniendo de Leo Strauss, por ejemplo.

La psicopatía esencial es el tipo que más se acerca a la idea de psicopatía discutida por Cleckley, Hare, Babiak y otros. Lobaczewski hace el escabroso señalamiento de que “Aprenden a reconocerse entre ellos en una multitud desde la niñez, y desarrollan consciencia de la existencia de otros individuos similares a ellos. También se vuelven conscientes que son diferentes del mundo de esa otra gente que los rodea. Nos ven desde una cierta distancia, como una variedad para-específica”.

Piense en las ramificaciones de esta declaración: ¡Están, hasta cierto punto, conscientes como grupo desde la niñez! Reconociendo su diferencia fundamental del resto de la humanidad, su fidelidad será hacia otros de su tipo, esto es, hacia otros psicópatas. Lobaczewski apunta que en cualquier sociedad del mundo, los individuos psicópatas a menudo crean redes activas de colusión común, alejados de la comunidad de gente normal hasta cierto nivel. Están conscientes de ser diferentes. Su mundo está siempre dividido entre “nosotros y ellos”; entre su mundo, con sus propias reglas y costumbres, y ese otro “mundo foráneo” de gente normal que consideran lleno de ideas y costumbres presuntuosas sobre la verdad, el honor y la decencia a la luz de que se saben condenados moralmente. Su retorcido sentido del honor los motiva a engañar y vilipendiar a los no-psicópatas y a sus valores. En contradicción con los ideales de la gente normal, el psicópata siente que romper promesas y acuerdos es normal. No solamente codician posesiones y poder y sienten que tienen el derecho a estos sólo porque existen y pueden tenerlos, sino que obtienen una gratificación especial al usurpar y tomar de otros; lo que puedan plagiar, estafar y arrancar son frutos mucho mas dulces que aquellos que puedan ganar con trabajo honesto. También aprenden cómo sus personalidades pueden tener efectos traumatizantes en otras personalidades no-psicópatas desde muy temprana edad, y cómo pueden tomar ventaja de esta raíz del miedo para lograr sus metas.

Así que imagine cómo los seres humanos que están totalmente en la obscuridad sobre esto pueden ser engañados y manipulados por estos individuos si estuviesen en el poder en distintas naciones, pretendiendo ser leales a la población local mientras al mismo tiempo los enfrentan por diferencias discernibles entre grupos (tales como raza, color de piel, religión, etc). Los humanos psicológicamente normales estarían siendo enfrentados entre si en base a diferencias poco importantes mientras los anormales en el poder, con diferencias fundamentales con respecto al resto de nosotros como la falta de consciencia, la imposibilidad de sentir por otro ser humano, cosechan los beneficios y mueven los hilos.

Creo que describe acertadamente la situación que enfrentamos hoy día.

SC: ¿Pueden darnos ejemplos que nos ayuden a entender mejor el problema?

Henry: Lobaczewski contribuye con el análisis de la manera en que los diferentes tipos de psicópatas trabajan juntos para formar un sistema donde las personas que son clínicamente patológicas tienen puestos de poder y gobierno sobre gente que son psicológicamente normales.

Muy pronto en el libro Lobaczewski describe sus experiencias en la universidad donde se topó por primera vez con el fenómeno. Se dirigió hacia la biblioteca para sacar algunos libros sobre psicopatía y encontró para su sorpresa que ¡habían sido extraídos! Este hecho demuestra una auto-consciencia de su diferencia en al menos algunos de ellos, y en el caso de Polonia bajo el comunismo, de aquellos en una posición de poder suficiente para remover los libros de la biblioteca de la universidad. ¡Laura dijo que al leer ese pasaje los cabellos de su cuello se erizaron! Las implicaciones de este hecho son de largo alcance para entender nuestro mundo, cómo se volvió de esa manera, y lo que necesitamos para cambiarlo.

Pero aquí hay algunos ejemplos de comportamiento psicopático reportados por otros autores:

Una madre juega a las escondidillas con su hija de 4 años. Ella está sosteniendo en su mano un enorme cuchillo de cocina. Ella le dice, voy a contar hasta cien, y si te encuentro, entonces voy a cortarte los pulgares. La niña, aterrorizada, se esconde en su armario, y la madre, sabiendo probablemente dónde se encuentra, la deja permanecer ahí, aterrorizada, temerosa, traumatizada hasta el fin. Cuando la madre abre la puerta, se ciñe sobre su hija y le corta la piel debajo de uno de sus pulgares.

Una familia tiene dos hijos. Uno de ellos se suicida usando un rifle de caza. La Navidad siguiente, los padres le ofrecen la misma escopeta a su otro hijo como regalo. Cuando les fue preguntado por qué habían hecho esto, respondieron: “era un rifle perfectamente bueno”.

¿Cómo es que este comportamiento cabe en el sistema de creencias en donde todos tenemos alguna chispa divina dentro o en el que todos tenemos consciencia? ¿Puede imaginar hacer tales cosas a sus propios hijos?

Nuestra moralidad no nos provee de ninguna manera para tratar esta enfermedad. Debe ser entendida como es. Estas personas no pueden ser “curadas”. Imagine a estas personas en un puestos de poder y entonces podrá explicar escándalos como Enron. Hare reporta sobre psicópatas que van tras los ancianos. Digamos que una persona anciana ha sido engañada y le han sido robados sus ahorros de toda la vida – obviamente por un psicópata. Hay otros psicópatas que contactarán a la víctima, diciendo ser abogados que, por unos honorarios, pueden conseguir el dinero de vuelta. La víctima entonces pide prestado el dinero a un amigo o pariente y lo pierde con el abogado tramposo.

Laura: Uno de los principales factores a considerar en términos de cómo la sociedad puede ser tomada por un grupo de patológicos anormales, es que la única limitación es la participación de individuos susceptibles dentro de esa sociedad. Lobaczewski arroja un porcentaje promedio de 6% para los anormales más activos. Por supuesto, esta cifra variará dependiendo del país, dependiendo de muchas variantes. La sociedad occidental tiene una gran selección de individuos susceptibles.

El psicópata esencial es el centro de la telaraña. Las otras psicopatías y caracteropatías descritas por Lobaczewski y otros forman el primer nivel del Sistema de Control Patológico y debería notarse que ellos son muchísimo mas numerosos que los psicópatas esenciales. Así que, este grupo es de cerca del 6% de la población (1% de psicópatas esenciales y hasta el 5% de otras psicopatías y caracteropatías).

El siguiente nivel de este sistema está compuesto por individuos que nacieron normales, pero que de alguna manera han sido distorsionados por una larga exposición al material psicopático, ya sea vía familiar o por influencias sociales, o quienes, por su debilidad psíquica han escogido cumplir las demandas psicopáticas para lograr sus propios fines egoístas. Numéricamente hablando, de acuerdo a Lobaczewski, este grupo es de cerca del 12% de la población bajo condiciones normales. Es difícil, como Lobaczewski apunta, trazar una frontera visible entre este último tipo y los genéticamente anormales sin tener información científica genuina y no-psicopática. En este momento, las distinciones pueden ser únicamente descriptivas.

Así que hablamos que aproximadamente el 18% de las personas de cualquier población es activa en la creación e imposición de una Patocracia (o el intento de creación e imposición de una). El 6% de este grupo constituye a la nobleza patocrática y el 12% forma la nueva burguesía, cuya situación económica es la mas ventajosa.

Una vez en marcha, el sistema psicopático elitista corroe a todo el organismo social, desperdiciando sus cualidades y poderío. Una vez que la Patocracia ha sido establecida, sigue cierto camino y posee ciertos poderes “atractivos”. En una Patocracia, el sistema socioeconómico se erige de la estructura social, la cual es creada por el sistema de poder político, el cual es producto del punto de vista elitista de unos patológicos anormales. Es por esto que la Patocracia es más una enfermedad macrosocial creada por patógenos humanos, y puede llegar a afectar a una nación completa al grado que es equivalente a la metástasis de un cáncer. Y justo como este cáncer sigue un proceso patodinámico característico, así mismo lo hace la enfermedad macrosocial de la Patocracia.

Es imposible comprender tal fenómeno patológico usando métodos de la gente “normal” los cuales no toman en consideración a los procesos mentales anormales de los patógenos humanos. Sin duda, puede decirse que el mundo entero ha sido gobernado por una “patocracia encubierta” (o cripto-patocracia) por mucho tiempo. Muchos investigadores sugieren que ha habido un “gobierno secreto” que opera aún si el “gobierno público” no es técnicamente una Patocracia. Se sugiere que los psicópatas técnicamente están SIEMPRE tras bambalinas, aún en los ciclos de la historia que NO son patocracias (por ejemplo, durante los “buenos tiempos”, en lo que Lobaczewski describe como las bases para un ciclo histeroidal que abre la puerta a una Patocracia pública).

Si usamos el término Patocracia para describir al “mandato del gobierno secreto”, entonces toda la historia se vuelve una “patocracia” y el mundo pierde su significado, así que es importante notar que el término “Patocracia” es un fenómeno específico resultado del hedonismo de los buenos tiempos y que se caracteriza por el arribo al liderazgo público de psicópatas esenciales, como ocurrió en la Alemania Nazi y en la Rusia y Europa Oriental Comunista. Y debería agregar, está ocurriendo en este momento.

Uno no puede realmente denominar a los problemas que enfrentamos hoy día como “políticos”, usando la terminología política ordinaria porque, como hemos enfatizado arriba, los patológicos anormales operan detrás de una máscara, por medio del engaño y otros trucos psicológicos los cuales practican con gran astucia. Si pensamos o creemos que cualquier grupo político, que tiene tal o cual nombre, es heterogéneo con respecto a su verdadera naturaleza, no podremos identificar las causas y propiedades de la enfermedad. Cualquier ideología será usada para esconder las cualidades patológicas tanto a los expertos como a la gente común. Así que, tratando de describir esto o aquello como “izquierda” o “derecha” o “centro” o “socialista o “democrático”, “comunista”, “demócrata” o “republicano”, etc, nunca nos ayudará a entender la auto-reproducción patológica y sus influencias expansionistas. Como Lobaczewski dice, ¡Ignota nulla curatio morbi! ¡Ningún movimiento podrá tener éxito si no integra la psicopatía y la ponerología a sus consideraciones!

SC: Los perversos son aquellos quienes de frente a los problemas que han creado dicen, “es la culpa de otros, yo no tengo nada que ver”

Henry: Exactamente. Un ejemplo que viene a la mente es el psicópata citado por Hare quien mata a sus padres ¡y luego ruega simpatía porque se había quedado huérfano!

Nada es nunca su culpa. Ellos nunca son responsables de nada.

Laura: Me gustaría explicar este fenómeno un poco más. El psicópata es un individuo que divide el mundo en blanco y negro, bueno o malo, y esta división es muy rígida. La estructura psicopática está organizada alrededor de una estructura muy simple: “se siente bien, es bueno/se siente mal, es malo”. Pero, sólo porque esta estructura es rígida, ¡no quiere decir que sea racional o estable! Las cosas son buenas o malas, pero lo que significa que sean buenas o malas dependen de las circunstancias inmediatas, por ejemplo, de lo que el psicópata quiere en ese momento.

Pero esto no es un “mecanismo de defensa”, simplemente para el psicópata, la realidad está centrada en lo que se “siente bien” sin referencia a cualquier otro ser humano si no es como objetos que puedan servir sus necesidades. Tal vez se pueda decir que la estructura psicológica del psicópata es equivalente a la de un recién nacido, nunca se desarrolla, nunca crece.

Un infante no posee otro ser interno que no sea aquel que está al centro de un conjunto de entradas y salidas neurológicas que buscan el placer y rechazan la incomodidad. Por supuesto, con un psicópata ya crecido, existen circuitos neurológicos altamente desarrollados durante el proceso de aprendizaje que trabajan para satisfacer sus necesidades y demandas.

Bajo la influencia de su estructura interna, el psicópata no es capaz de apreciar los deseos o necesidades de otros seres humanos, los sutiles matices de una situación o tolerar la ambigüedad. La totalidad de la realidad externa es filtrada a través de – hecha para moldearse a – esta estructura interna rígida y primitiva.

Cuando el psicópata se frustra, lo que parecen sentir es que todo en el mundo “allá afuera” está en su contra mientras ellos son buenos, están llenos de sufrimiento y buscando solamente el ideal del amor, la paz, la seguridad, la belleza, la calidez y el confort. Esto es, cuando el psicópata es confrontado con algo desagradable o amenazante, el objeto (persona, idea, grupo, lo que sea) es colocado bajo la categoría de “totalmente malo” porque, por supuesto, al psicópata no le gusta, y por tanto ¡no puede ser bueno!

Ahora aquí está lo discordante: cuando la evidencia se acumula exhibiendo que la decisión o el acto del psicópata creó un problema o hizo que una situación empeorara, esto también, debe ser negado como parte del ser y proyectado como viniendo de “allá afuera”.

Esto es, cualquier cosa definida como “mala” es proyectada en alguien o algo más porque la estructura interna del psicópata no admitirá errores, yerros o equivocaciones. Y mantenga en mente que esto no es porque hayan escogido esto, sino porque no puede ser de otra manera. Esta es la manera como son. Son como gatos que disfrutan torturar al ratón antes de comerlo. Es simplemente lo que hacen.

Los psicópatas son maestros de la Identificación Proyectada. Esto es, proyectan en otros todo lo que es malo (recordando que “malo” cambia de acuerdo a lo que el psicópata quiere), y buscan a través de manipulaciones inducir en otras personas lo que está siendo proyectado y buscan controlar a la otra persona quien es percibida manifestando esas características “malas”. De esta manera, el psicópata obtiene satisfacción y se siente “en control”.

Mantenga en mente que lo que el psicópata considera bueno no tiene nada que ver con la verdad, el honor, la decencia, la consideración por otros o cualquier otra cosa más que lo que el psicópata quiere en determinado momento. De esta manera, cualquier violación a los derechos de otros, cualquier falta, maldad, puede ser perpetrada por el psicópata y todavía podrá dormir como bebé (literalmente) ¡porque lo que ha hecho no tiene nada de malo!

George Bush y los Neo-Conservadores pueden destruir Iraq y llamarlo “llevar la democracia” y en realidad sentirse bien consigo mismos. Los psicópatas israelíes pueden robar Palestina, asesinar palestinos y justificarlo con la Biblia y sentirse bien con ellos mismos. Por supuesto que ellos saben que están mintiendo cuando lo hacen, pero por dentro, creen que el verdadero bien es lo que los hace sentirse bien y seguros en este mundo. Y ellos saben que seres como ellos serían condenados moralmente y atacados por la mayoría si no esconden la motivación de lo que quieren detrás de una máscara o alguna justificación sonoramente elevada.

SC: ¿Es lo mismo sugerir que los patócratas modernos, operando en la llamada “sociedad de la información” no son tan diferentes de los simpatizantes de Hitler? ¿Excepto que son mucho más peligrosos porque tienen herramientas más sofisticadas y son capaces de usar distintas maneras de comunicación mas conscientemente?

Laura: Eso lo resume muy bien.

Henry: El sistema patocrático, siendo esto un gobierno lleno de anormales psicológicos, producirá efectos similares ya sea detrás de la máscara del fascismo, comunismo o capitalismo. La ideología en si no es importante. Meramente sirve como fachada y punto de partida para un cierto porcentaje de la población que es necesaria como base. Este grupo base cree en los eslóganes pero están imposibilitados de ver detrás de la máscara. Un cierto porcentaje de ellos interpretará los eslóganes ideológicos a la luz de la consciencia y creerán que la meta es mejorar nuestro destino. Por tanto, nos dan eslóganes acerca de la hermandad de los hombres, o las trilladas frases vacías sobre la justicia y la libertad, llevando democracia a Iraq, etcétera, mientras la realidad es una de impotencia, división y esclavizamiento. A medida que ciertos individuos que apoyan la ideología comienzan a ver la laguna entre los ideales y las acciones de los líderes o el Partido, se marcharán para ser sustituidos por otros.

En el mundo de hoy donde la información es controlada por un pequeño número de medios y esos medios tienen mucho en común con los gobiernos patológicos, un gran número de personas pueden estar influenciadas e infectadas con el pensamiento patológico. Un ejemplo de esto es la famosa frase pronunciada por Madeleine Albright en 1996 cuando se le preguntó por las cerca de 500.000 muertes en Iraq, en su mayoría niños, debido al embargo. Respondió que pensaba “valían la pena”, esto es, aquellas muertes eran el precio justo para derrocar a Saddam. Esta es la incuestionable lógica patológica, y aún así ¿cuántos americanos habrían escuchado esa respuesta y no haber pensado nada? Cualquiera que, al haber escuchado esa declaración, no estuviese enojado ha sido infectado con el pensamiento patológico, ha sido ponerizado. Su pensamiento se ha distorsionado debido a la infección patológica.

SC: ¿Es la ausencia de consciencia y sensibilidad respecto al sufrimiento lo que distingue al psicópata de la gente normal?

Henry: Ese probablemente es el punto clave que las personas necesitan entender. Por años los artistas, escritores, filósofos y otros han intentado entender por qué nuestro mundo es un flujo interminable de sufrimiento. Han intentado encontrar explicaciones moralistas. Lobaczewski se dedica en la primera parte de su libro a discutir la futilidad de este acercamiento, sugiriendo a su vez uno científico basado en el entendimiento del mal como enfermedad social, como acciones de patológicos anormales dentro de una sociedad. Sin la capacidad de tener empatía por otros, estas personas no pueden sentir ese sufrimiento, más de lo que un gato siente por el sufrimiento del ratón con el que juega previo a matarlo. Bush puede ordenar a miles de soldados americanos meterse en Iraq y Afganistán donde morirán o permanentemente mutilados, donde matarán a miles y destruirán a un país entero, puede sancionar la tortura a prisioneros, puede apoyar las acciones de Israel en los Territorios Ocupados o Líbano, y nada de este sufrimiento que causa será real para él. No hay hardware en estas personas que pueda procesar estas emociones. Son incapaces, a nivel físico, de hacerlo.

Laura: No tienen el hardware para ejecutar ese programa.

Henry: El único sufrimiento que el psicópata conoce es cuando su alimento le es removido, y estoy usando alimento en el sentido simbólico: eso es, cuando no obtiene lo que desea. Esa es la profundidad de su vida emocional. Cualquier otra cosa que observemos en él provendrá de nuestra imaginación proyectando en ellos nuestra propia realidad interna.

Y lo hacemos todo el tiempo porque es muy difícil en realidad concebir que existan personas que no tienen la frugal vida interna que las personas normales tienen.

Laura: ¡En realidad, cuando proyectamos nuestra propia estructura interna sobre el psicópata, estamos comportándonos de manera psicópata! Estamos entonces en un mundo en “blanco y negro” donde los matices de la existencia humana no son considerados. El hecho es que, no todos somos creados iguales en términos de inteligencia, talento, apariencia, etcétera. Y así como todos lucimos distintos, así de distinta es la estructura psicológica aún si hay ciertas cosas que compartimos como especie. Lobaczewski señala que es una ley universal de la naturaleza que mientras mas elevada sea la organización psicológica de una especie, mas grandes serán las diferencias psicológicas entre los individuos. El hombre es la especie más organizada, por tanto, estas variaciones entre individuos son las más marcadas. Ambas diferencias cualitativa y cuantitativamente ocurren en todas las estructuras del patrón de la personalidad humana.

La experiencia nos enseña que las diferencias psicológicas entre la gente son a menudo la causa del problema. Podemos superar estos problemas si aceptamos las diferencias psicológicas como la ley de la naturaleza y apreciamos su valor creativo. Estas diferencias son un gran regalo para la humanidad, permitiendo a las sociedades humanas desarrollar sus estructuras complejas y ser altamente creativos tanto a nivel individual como colectivo. Gracias a la variedad psicológica, el potencial creativo de cualquier sociedad es muchas veces más elevado de lo que pudiese ser si nuestra especie fuese psicológicamente más homogénea.

La personalidad humana normal está en constante flujo, crecimiento y cambio. El estado normal de las cosas es un proceso evolucionario de por vida. Algunos sistemas políticos y religiosos intentan inducir una excesiva estabilidad y homogeneidad a nuestra personalidad, pero esto es malsano para el individuo y la sociedad desde un punto de vista psicológico.

Una sociedad que está psicológicamente educada de manera apropiada, sabrá y entenderá las diferencias y sabrá también lo principal que los humanos tienen en común: la habilidad para desarrollar una consciencia madura. De esta manera, las diferencias pueden celebrarse y el potencial creativo se optimiza complemente.

SC: Si encontramos más y más manipuladores y gente perversa en todos niveles, ¿es porque nuestra sociedad favorece a los narcisistas e individualistas?

Henry: ¿No es eso lo que vemos en los valores de los neoliberales? La idea del capitalismo es completamente narcisista. En los Estados Unidos, que el modelo que se sostiene para el resto del mundo, se nos dice “cualquiera puede convertirse en presidente”. Es el mito del éxito individual. “Siempre busca ser el número 1”. “Sólo si trabajas lo suficientemente duro, tu también podrás convertirte en rico y exitoso”. “El fracaso es tu propia culpa”.

Enfrentados con esta mitología, con esta ideología, los psicópatas están mejor preparados para ganar que las personas de consciencia porque no tienen sensibilidades éticas o morales que frenen sus acciones. Están más que deseosos por pisotear a cualquiera si eso es lo que se necesita para llegar a la cima: puñaladas en la espalda, mentiras, crear rumores acerca de sus rivales, todo está permitido sin ningún instante para el remordimiento.

El impulsar al neoliberalismo en todo el mundo es también una manera de ponerizar a gran escala partes más grandes del globo. Es una ideología patológica escondida detrás de una pseudo-ciencia económica.

SC: ¿Estamos acaso cometiendo un error cuando imaginamos que el sufrimiento creado en Palestina por Israel, y en Afganistán e Irak por los Estados Unidos, terminará el día que Bush u Olmert, o cualquier individuo, deje el poder? ¿Que las causas son sistémicas e impenetrables aún con cambio de partido político y gobierno?

Henry: Si. Tan solo mire a los Estados Unidos. Ambos partidos son la imagen reflejada uno del otro. Para preservar la imagen de la democracia, ambos son necesarios, ambos sirven a los mismos amos. Pero no hay líderes en los EE.UU. que se paren y hablen del genocidio de los palestinos. Las muertes de cientos de miles de Iraquíes son ignoradas en silencio. No hay cabida para la consciencia dentro del gobierno americano, dentro de ambos partidos. Y el control de la prensa, sin mencionar otras vías como el chantaje y las amenazas, asegura que aquellos que puedan hablar, no lo hagan.

Israel es un estado fundado sobre una gran mentira: aquella de que algún poder superior declaró que un pequeño grupo de personas eran su “pueblo elegido” y les dio un pequeño terreno en el Medio Oriente miles de años atrás. La gran mentira de Israel y del judaísmo también es la mentira fundacional de la Cristiandad y el Islam, las otras dos religiones monoteístas. Así que tenemos a una gran parte del mundo viviendo desde hace miles de años con un sistema de creencias que es abiertamente ridículo – esto si las enseñanzas son tomadas literalmente y no vistas como expresiones distorsionadas de alguna verdad espiritual mas grande y subyacente.

¿Cómo es que el cambiar una pieza del juego va a cambiar la dinámica que se ha venido desarrollando durante miles de años? La estructura patocrática descrita por Lobaczewski aplica no sólo a los gobiernos, sino también a otros grupos y organizaciones: en cualquier lugar donde el poder se acumule. Así que las organizaciones religiosas y los movimientos de liberación pueden ponerizarse, y lo que en su origen tal vez haya sido una herramienta de liberación se convierte en una de esclavización.

Si, como Lobaczewski sugiere, el psicópata esencial reconoce a otros y son capaces de trabajar juntos para lograr un fin común, para su “especie para-específica”, contraria a nuestros intereses, entonces lo que tenemos es un mecanismo para explicar la estructura de control que se extiende atrás en el tiempo, atrás dentro de la neblina cuando los primeros psicópatas establecieron la primera patocracia. De pronto, las teorías que hasta ahora habían sido menospreciadas y tachadas como “teorías de conspiración” pueden ser revisadas bajo una nueva luz, con nuevas maneras de explicar cómo pudieron existir. Esto, creo, es un área de investigación futura muy importante.

Otra pregunta que puede hacerse es la siguiente: ¿cuál es sobre la personalidad el efecto de creer una mentira? ¿Existe alguna patología que tenga por base el aceptar una mentira fundamental como piedra filosofal de un sistema de creencias? Existen estudios hechos sobre el “creer” y el carácter de los verdaderos creyentes. ¿Pero qué si el error original no es tanto el creer, sino el creer en una mentira? ¿Es acaso cualquier creencia una mentira debido a que nuestro conocimiento es imperfecto, y una vez que la hemos anidado sin importar que, hace que nuestra personalidad se distorsione?

Pero volviendo a la pregunta. Israel parece tener un lugar especial en el mundo de hoy. Puede ignorar leyes internacionales sin preocuparse si lo llamarán a responder. Puede desatar ataques brutales sobre los palestinos y aún así siempre ser retratado como la víctima – una típica táctica psicopática. Los ataques contra los judíos alrededor del mundo son denunciados y catalogados mientras los mismos actos cometidos contra los árabes y los musulmanes son aceptables – otro rasgo psicopático. Hemos especulado en otros libros que hemos publicado, tal como 11 – S: la verdad definitiva, que los psicópatas en lo alto de la pirámide han escogido a los judíos para lanzar una gran matanza sobre la población humana. La idea de que existe una gran conspiración judía es la fachada que han erigido los patócratas para encubrir sus planes. Existe una conspiración, pero no es judía; es patológica.

SC: ¿Las cosas sólo pueden ponerse peor porque el Mal macrosocial es el mismo Mal que ha estado afectando a la humanidad desde el comienzo de los tiempos? ¿Un mal, de alguna manera inherente a la naturaleza humana, ante la cual somos impotentes?

Henry: El mal no es inherente a la naturaleza humana – al menos no en los humanos normales que han sido educados apropiadamente. Este es de los puntos más importantes que realza Lobaczewski en su análisis del sistema patocrático. El mal sistémico proviene de un pequeño grupo de personas que no tienen consciencia. Ya sea porque nacieron así - esto quiere decir que es genético - o debido a lesiones cuando jóvenes o a su crianza, su consciencia murió o está marchita.

Por ejemplo, Lobaczewski piensa que Stalin era un caracterópata. Esto quiere decir, que no había nacido psicópata, pero los rasgos patológicos se desarrollaron debido a lesiones durante su juventud. Su tipo de patología puede ser identificada. Así que de hecho, la investigación de Lobacazewski es liberadora porque nos libra de la idea de que estos horribles actos malignos son parte de la “naturaleza humana” normal. Estos individuos son como el virus patógeno de un cuerpo – como cáncer en nuestra sociedad, o como lepra. Sin duda, un cuerpo puede ser consumido y destruido por la enfermedad, pero es a causa del virus, no del cuerpo en si.

No sabemos en realidad lo que es la naturaleza humana hasta que la influencia patocrática sea extirpada y una verdadera sociedad humana, una guiada por valores en concordancia con nuestra naturaleza mas elevada, sea posible de fundar.

SC: Hemos visto la facilidad con la que un George Bush o un Tony Blair mienten. No parece que parpadeen por un instante, mienten sin vergüenza. ¿Piensan que mentirosos como Bush y Blair, quienes presentan rasgos del narcisista y el manipulador, han nacido perversos/patológicos?

Henry: No somos psicólogos, y no vamos a dar ningún diagnóstico sobre ningún individuo. Notamos, sin embargo, que existen historias de que Bush solía estallar ranas con petardos cuando era niño. También es completamente irresponsable. Nada es jamás su culpa. Blair tiene el suave carisma que ha sido remarcado tantas veces por psicólogos investigando la psicopatía. Son hasta donde entendemos, figuras patológicas. Pero lo que es importante es el sistema, el sistema patocrático. Los individuos toman distintos roles de acuerdo a su tipo.

SC: ¿Son estos rasgos intrínsecos al individuo y pudiesen ser corregidos?

Henry: La corrección depende de muchas variables. Antes que pensemos acerca de corregir estas anormalidades, necesitamos encontrar maneras de protegernos de su influencia. Esto quiere decir que primero admitamos que tales personas existen y se encuentran en posiciones de poder, y segundo, aprender a reconocer los signos de sus manipulaciones y los rasgos patológicos de nuestro propio pensamiento para poder liberarnos de su influencia.

Laura: Como Henry menciona, existen muchas variables. Cuando hablamos de psicópatas en específico, el consenso general hoy día es que no solamente son incurables, sino también intratables.

El primer problema es que si deseas tratar un problema, debes tener un paciente. La palabra paciente viene del Latin, significa “sufrir”. Un paciente por definición, es alguien que está sufriendo y busca tratamiento.

Los psicópatas no experimentan angustia y no piensan que existe algo malo en ellos, no sufren de estrés o neurosis, y no buscan tratarse voluntariamente. No consideran que sus actitudes o comportamientos estén complemente mal, y no se benefician de los muchos tratamientos que se han creado para ayudarlos a “desarrollar empatía” y habilidades interpersonales. El psicópata no reconoce deficiencias en su psique, no necesita cambiar. Pero participará, sin embargo, en programas de tratamiento dentro de las prisiones para ganarse su libertad.

Cuando la tasa de reincidencia de los psicópatas y otros criminales que habían recibido tratamiento se estudió, se encontró que la tasa general de reincidencia era igualmente alta en los tratados y en los no-tratados, 87% y 90% respectivamente, sin embargo, la tasa de reincidencia de hechos violentos era significativamente más alta en el grupo tratado que en el no-tratado; 77% y 55% respectivamente. En contraste, los no-psicópatas tratados habían tenido tasas significativamente menores en la reincidencia violenta; 44% y 22%, respectivamente, que en los psicópatas no-tratados; 58% y 39%. Así que parece que los programas de tratamiento funcionan para los no-psicópatas, pero hace que los psicópatas empeoren.

Un periodista canadiense reportando sobre estos estudios escribió: “Después de su liberación, se encontró que aquellos que habían obtenido las mas altas puntuaciones en el 'programa de buen comportamiento' y quienes tenían los puntajes mas altos de 'empatía' eran los que mas probablemente reincidirían después de alcanzar la libertad”.

Ese es el psicópata: pueden fingir lo que sea para lograr lo que quieren.

La pregunta es: ¿cómo puede la terapia empeorar a alguien? La conjetura de Robert Hare es que la terapia grupal y la terapia orientada al entendimiento en realidad ayudan al psicópata a desarrollar mejores maneras para manipular, engañar y usar a las personas pero no hacen nada por ayudarlos a entenderse a si mismos.

Freud argumenta que los psicópatas son intratables con psicoterapia porque el tener consciencia es un requisito previo para poder usarla. Es la consciencia, y la relacionada capacidad para preocuparse por otros, lo que impulsa a un serio escrutinio sobre las motivaciones personales, las cuales subrayan el comportamiento de uno. Sin embargo, los psicópatas carecen de consciencia y preocupación por definición.

SC: ¿Cómo puede alguien saber si es psicópata? si hemos sido influenciados por los efectos de la perversión/patología mientras ocupamos posiciones de poder en la administración donde nos encontramos – una unión de crédito, un partido político, donde sea?

Laura: Para la primera parte de su pregunta, déjeme decir que no es una pregunta inusual – para un humano normal – pero para este momento probablemente ya ha averiguado que si una persona piensa que tal vez haya algo “malo” con ellos, entonces no es psicópata! Recuerde: el psicópata simplemente no concibe que haya algo malo con el o ella.

Henry: Es muy posible – de hecho, terriblemente común – el ponerizarse, como Lobaczewski lo propone, esto es, infectarse con este mal. Sucede cuando usted ha comenzado a aceptar el pensamiento patológico como algo normal. Usamos el ejemplo de Madeleine Albright arriba. Observe al deporte profesional para otro ejemplo. Ahora es aceptable la intimidación en el campo de juego como parte legítima de un deporte como el fútbol soccer. Vimos durante la Copa del Mundo el año pasado que Materazzi provocó a Zidane despiadadamente durante la final. Y la gente no piensa acerca de esto. Lo aceptan como parte del juego. Sin embargo, tal violencia verbal no tiene nada que ver con el juego del fútbol. Es únicamente parte del juego porque el mundo del deporte profesional, y por tanto, del deporte en general, se ha ponerizado. Lo patológico se acepta como normal.

Y sólo con que se acepte en un área, la infección se expande. Cuando comenzamos a aceptar las formas patológicas de pensamiento como propias, como normales, nuestra habilidad para pensar se degenera.

SC: Cuando usted dice que existen alrededor del 6% de estos perversos/patológicos en la población humana, ¿cómo llegaron a esta cifra?

Henry: El 6% de Lobaczewski proviene de su análisis y el de otros miembros del grupo con los que trabajaba. Pero eso era en Polonia. Es posible que ese número difiera de nación a nación dependiendo de su historia en particular. Si observamos a Norteamérica o Australia, áreas colonizadas hasta cierto punto por personas que fueron forzadas a abandonar sus hogares, criminales o aventureros, podemos preguntarnos si el prospecto de conquistar continentes tal vez haya sido más atractivo para ciertos tipos que a otros. ¿No apunta a una alta incidencia de psicopatía la historia del oeste americano, por ejemplo, y el genocidio de los indígenas? Tal vez el nivel en los Estados Unidos sea mayor debido a esto.

Laura: A pesar que la vasta mayoría de los psicópatas son varones, existen mujeres psicópatas. La diferencia es de más de 1/10 en varones contra el 1/100 en mujeres de acuerdo a un estimado.

SC: ¿Cómo establecieron que era mas frecuente entre hombres? ¿Esto quiere decir que en la población general, casi una persona de cada 10 tiene tendencias, más o menos fuertes – para crear un clima de conflicto?

Esto se ha establecido como un promedio de acuerdo a varios estudios. El citado arriba, sobre una población universitaria (estudiantes de psicología, por cierto, lo cual debería darnos qué pensar) arroja 5%, creemos que tal vez la muestra – gente estudiando psicología, una manera fácil de ganar poder sobre otros – es lo que eleva tanto el número. Por otro lado, este estudio tal vez haya sesgado netamente a individuos con comportamientos psicopáticos que no necesariamente eran verdaderos psicópatas. Desde luego, la cifra pudiera ser mas elevada en un sitio que en otro, más alta en una profesión que en otra, etcétera. Algo que se debe tener en mente es que los psicópatas, debido a su naturaleza, alcanzan la cima en cualquier entorno en el que se encuentren. Así que no imagine que ellos se encuentran alejados en los caños de la sociedad, y que usted jamás se topará o se verá afectado por ellos.

SC: Este porcentaje parece ser muy bajo. ¿Acaso cubre únicamente a los perversos que tienen una posición dominante y quienes tejen discordia y desorden a donde quiera que vayan?

Henry: Pareciera una cifra baja porque en una sociedad ponerizada muchas personas se infectan con la enfermedad. Observan lo que otros hacen y no son suficientemente fuertes para seguir sus propios códigos morales, si ese código difiere de aquel de su vecino, siguen al rebaño. Estas personas son la base de apoyo para el statu quo. Tal vez no sean psicópatas, pero los apoyan y defienden.

Otro aspecto de la preservación de este apoyo es el miedo, desde amenazas abiertas de encarcelamiento y tortura hasta el miedo de ser marcado como diferente, como “oponente al presidente” y similares.

Laura: También tenga en mente al 12% de los individuos quienes son susceptibles a la influencia y modo de pensamiento de los psicópatas. Al final, usted tiene un total de 18% o más dentro de cualquier población que busca dominar y controlar al resto. Si usted considera al otro 82% y la curva campana, entonces al menos el 80% de la población seguirá a quien esté al mando. Y ya que los psicópatas no tienen limitaciones sobre lo que pueden hacer para llegar a la cima, aquellos a cargo son generalmente psicópatas. No es el poder el que corrompe, sino que individuos corruptos buscan poder.

SC: El conflicto pareciera ser una forma de alimento para este tipo de personalidad perversa/patológica. ¿Porque les permite proyectar su agresión y violencia sobre otros y evitar ponerse bajo la lupa?

Henry: Podría decirse, ya que al no tener emociones propias, se alimentan de su poder para agitar las emociones de otros. Se divierten con el poder que les proporciona. Los hace sentir superiores, de estar “encima” de tales muestras emocionales.

SC: El análisis de Lobaczewski sobre la mentira es muy poderoso. Es muy convincente cuando demuestra que el mentiroso siempre está en lo correcto. Hay en esto una nueva matriz para entender cómo los psicópatas funcionan. Explica muy bien el mecanismo de la mentira. La mentira es su manera de funcionar y de ganar. Me gustaría saber más acerca de este mecanismo y de sus efectos. ¿Cómo funciona? ¿Existen mentirosos en todos los campos?

Henry: Mentir es una estrategia muy exitosa porque muy pocas personas piensan que existen mentirosos empedernidos en nuestra sociedad que mienten como manera de vida.

Piense en un divorcio o en cualquier otro caso que se presente frente a un juez y jurado. La mayoría de nosotros seguirían el proceso con la idea de que la verdad se encuentra en un punto medio. Los lados opuestos en un caso realizarían su declaración, cada uno embelleciendo su historia un poco, cada uno poniéndose bajo la mejor luz, y el juez o jurado asumiría que la verdad se encuentra en algún punto medio.

¿Pero qué sucede cuando uno de los dos es un mentiroso y la otra persona está diciendo la verdad? El mentiroso tiene ventaja porque el juez o jurado aún pensarán que la verdad se encuentra en algún punto medio. Así que la víctima de un mentiroso y manipulador no puede salir adelante. Decir la verdad no puede darle justicia al 100%, mientras que mentir siempre le dará algo al perpetrador.

La vida diaria es como ese juicio. Siempre estamos tratando de darle a otros el beneficio de la duda si somos personas morales. El mentiroso y manipulador nunca haría eso y usará la buena voluntad de la persona para ir en su contra.

Mentir es por tanto siempre una estrategia ganadora. ¡Eso, en si, puede ser indicador de que estamos viviendo en un sistema patológico!

Laura: Cuando usted considera la estructura infantil interna del psicópata, es más fácil entender el aspecto de la mentira. El psicópata no miente de la manera que una persona normal miente. Mentir psicopáticamente no es un mero engaño, es “crear una realidad” para que se adecue a lo que el psicópata quiere.

Déjeme explicar. La realidad psicopática existe por mandato: declaran cosas para que se cumplan y esperan que otros las acepten. Para ellos, estas declaraciones representan cómo debería de ser la realidad, o al menos lo que piensan que otros deberían aceptar como realidad. “¿Si yo digo que es así, por qué la gente no debería creerme?” Justo como la inteligencia es meramente un instrumento usado por los psicópatas para complacer sus caprichos, los “hechos” son instrumentos para ser usados y abusados en pos del mismo fin.

El psicópata demuestra un entendimiento extremadamente distorsionado de lo que llamamos hechos. Los humanos normales tienen en verdad una gran dificultad para concebir esto puesto que para nosotros, los hechos son parte básica de nuestras vidas. Vivimos por ellos, basamos nuestros análisis y decisiones en ellos. Establecemos hechos, y luego probamos cosas para establecer más hechos. Cuando debatimos, comenzamos por hechos para demostrar cómo derivamos nuestras conclusiones. Cuando realizamos tales operaciones, ubicamos el valor de aquellos “hechos”como ciertos.

Los psicópatas no hacen eso. Al ser despojados de cualquier profundidad emocional, no tienen apego a la idea de “la verdad”. Pero, ya que las personas proyectan su propia estructura interna sobre el psicópata, la mayoría no entiende esto. Los humanos normales tratan de convencerse que existe otra razón para esta condición mental bizarra. Cuando los psicópatas no se basan en hechos pensamos que debe existir una buena razón para creer lo que dicen, ya sea por algún malentendido o tal vez por pensamiento ilusorio. Es difícil comprender que mienten con tal facilidad. Cuando se vuelve claro que el psicópata está mintiendo, concluimos que deben estar jugando con nosotros.

Sin embargo, justo como Cleckley se preguntó si los psicópatas creen que sus pseudo-emociones son “reales”, es difícil saber si en verdad creen en sus pseudo-hechos. Su presente declaración tal vez contradiga lo que dijeron hace un momento, pero esto no significa nada para ellos. No hacen el intento por lidiar con esta contradicción porque, para ellos, no existe contradicción. Recuerde, el psicópata no puede procesar abstracciones tales como el tiempo y espacio, y lo que ellos dijeron hace un momento, bajo cierta influencia, es ahora el pasado, y por tanto, no existe más. Ya no es relevante para la realidad que desean crear en las mentes de aquellos a su alrededor.

En respuesta a la idea de que los psicópatas terminan creyendo sus mentiras, uno puede apuntar correctamente que: “Había un tiempo cuando todos, hasta donde sabemos, creyeron que el sol circundaba a la tierra. Pero el creerlo no lo hacía verdadero”. Pero si usted le pregunta a un psicópata: “¿Estas diciendo que en ese momento el sol, efectivamente, circundaba a la tierra – y que fue en obediencia a un cambio en lo que la gente creía lo que ocasionó que la tierra circundara al sol?” usted sería ignorado o acusado de distorsionar los “hechos”. Un humano normal naturalmente pensaría que la negativa del psicópata para responder la pregunta, el instantáneo cambio para atacarlo por falsificar los hechos y a ellos, es una admisión tácita de que lo que ellos están diciendo está equivocado. Pero usted estaría equivocado sobre eso. Ellos comenzarían a realizar declaraciones y pronunciamientos acerca de lo que insisten es la realidad de cara a la evidencia que demuestra lo contrario.

El psicópata está tan completamente centrado en si mismo que piensa que los otros deberían de creerle simplemente por que lo dice. Aún si está consciente de que está mintiendo de inicio, su necesidad de estar en lo correcto acoplado a su incapacidad de aceptar cualquier idea auto-crítica lo convencen de que ESTÁ en lo correcto después de todo. Él ESTÁ diciendo la verdad. ¡Cómo pueden atreverse esas personas a cuestionar su buen nombre! Después de todo, él es la persona mas lista que conoce, así que, ¿cómo pudiera estar equivocado?

La popular idea New Age de que “tu creas tu propia realidad” es un ejemplo de cómo el pensamiento psicopático ha permeado nuestra sociedad. El principio es: “Si suficientes personas creen que algo es verdadero, entonces lo que creen ES la realidad”. Parte del conocimiento especial que el psicópata tiene sobre los humanos normales es su observación de que los humanos forman creencias basados en lo que ven como hechos. Un psicópata se convierte en un experto en crear “hechos” que causan que la gente normal forme creencias que los benefician.

Ron Suskind, un ex-reportero del Wall Street Journal y autor de The Price of Loyalty: George W. Bush, the White House, and the Education of Paul O'Neill, (El precio de la lealtad: George W. Bush, la Casa Blanca, y la educación de Paul O'Neill), escribió:

“Durante el verano de 2002, después que había escrito un artículo en el Esquire sobre que a la Casa Blanca no le gustaba la ex-directora de comunicación de Bush, Karen Hughes, tuve un encuentro con un consejero mayor de Bush. Expresó el disgusto de la Casa Blanca, y luego me dijo algo que en ese momento no comprendí completamente – pero que ahora creo llega al mismísimo corazón de la presidencia de Bush.

“El consejero dijo que los tipos como yo pertenecíamos 'a lo que llamamos la comunidad basada en la realidad', lo cual definía como las personas que 'creen que las soluciones emergen de su estudio juicioso de la realidad discernible'. Asentí y murmuré algo acerca de principios iluminadores y el empirismo. Él me interrumpió. 'Esa no es la manera en que funciona la realidad del mundo en este momento', continuó. 'Ahora somos un imperio, y cuando actuamos, creamos nuestra propia realidad. Y mientras ustedes están estudiando esa realidad – juiciosamente, si quieren – nosotros actuaremos de nuevo, creando nuevas realidades, las cuales pueden estudiar también, y así es como las cosas se dan. Somos actores de la historia....y ustedes, todos ustedes, se limitarán a estudiar lo que hacemos'”.

No están mintiendo en verdad – ellos están creando “nuevas realidades”. Nada de lo que llamamos realidad es real para ellos. Cuando un ser humano normal habla acerca de una silla, se refiere a una silla que está ahí y que sostiene sus piernas. Está ahí aún si alguien la ve o no. Tiene su propia soberana existencia. Pero esto no es tal para el psicópata. El psicópata, con su estructura infantil interna, no puede comprender que algo también existe por su cuenta, separado de él. Lo que lo hace real es su confirmación de que es real, y sólo confirman lo que es significativo para ellos en términos de lo que quieren, de lo que los hará sentirse bien.

Si un ser humano normal exigiera evaluar la afirmación del psicópata, el psicópata diría que quien realiza la exigencia no tiene integridad, lo cual quiere decir que su posición – ¡la afirmación del psicópata – no está siendo respaldada!

Desde el punto de vista psicopático, el mundo es como un holodeck (cámara de realidad virtual a bordo de las naves de las películas y series de televisión Star Trek, N. del T.). Ellos “declaran” la existencia de las cosas. Todo es un holograma. Ellos programan al holograma. Ellos interactúan con estos de la manera que quieren. Ellos están bajo dominio total. Cuando ellos deciden cancelar un holograma, desaparece.

Un holograma no se supone que deba pensar por si mismo. Un holograma no se supone que deba medir, evaluar, valorar, etc. Y lo más importante, un holograma no se supone que pueda criticar a su amo.

Cuando esto sucede, primero lo castigan para que se ponga en línea de nuevo. Si eso no funciona, lo “desaparecen”. Y si deben matarlo, lo harán.

La experiencia nos enseña que no importa lo que digamos, no importa lo que señalemos, no importa cuanta evidencia mostremos, no tiene ningún significado para el psicópata. Ellos tienen una meta: engañar para hacerse pasar por seres humanos normales para que puedan seguir embaucándonos, controlándonos y usándonos para ganar poder y gloria porque eso es lo que los hace sentir bien.

SC: Por tanto hay una constante interacción; los perversos/patológicos no pueden dominar por si solos y necesitan aliados. ¿Por eso deben formar clanes y unírseles, ofreciendo ventajas para aquellos que sirvan a sus intereses? ¿Ventajas que los amarran a ellos, para tenerlos en el bolsillo? En otras palabras, ¡¿si el sistema es perverso, entonces todos se vuelven perversos y todo se pierde?!

Henry: Si y no. Existe una debilidad inherente al sistema patocrático. Lo que toma es tiempo. Lobaczewski describe la dinámica de las naciones de Europa del Este bajo el comunismo. Los patócratas son incapaces de crear algo genuínamente creativo. Dependen de la gente de consciencia y su creatividad. Ahora, una sociedad sin creatividad eventualmente muere. Cuando los puestos de poder en la sociedad, el gobierno, la industria y los negocios están ocupados por patócratas, la espiral hacia abajo comienza.

Al mismo tiempo, las personas normales comienzan a ver a la sociedad justo como es, y diseñan estrategias de sobrevivencia. Comienzan a reconocer que sus líderes no son como ellos.

Desafortunadamente, a medida que la sociedad recupera el sentido, ya existe otra ideología enmascarando a otro conjunto de anormales – o inclusive al mismo, listos para tomar su lugar. Cuando el comunismo se derrumbó en la Unión Soviética y en Europa del Este, los patócratas capitalistas ya estaban esperando para tomar el botín, y aún algunos de los patócratas comunistas fueron capaces de encontrar un nuevo y confortable hogar en las “nuevas” democracias capitalistas.

La pregunta es, ¿ha comenzado ya este proceso en los Estados Unidos? lugar que sugerimos es el centro de gravedad de la patocracia de hoy. Dado que los patócratas parecen manejar por agenda el reducir en millones – o inclusive billones – a la población mundial a través de guerras y otros medios, tenemos que preguntar si tendremos tiempo para que este ciclo se complete. No somos muy optimistas al respecto.

Pero aún si una expresión de la patocracia se desmorona, el sistema permanece en su lugar, dirigiendo su rumbo a otro lugar, a un nuevo “centro”.

SC: El ejemplo que viene en esta dirección es Iraq. Bush quería una guerra a cualquier costo. Bush miente y gana. Encuentra aliados de su misma estirpe, como Blair y Berlusconi. La gente que denuncia y pelea sus crímenes pierde. Parece ser un perfecto ejemplo de lo que está describiendo en su libro. Es difícil creer a veces cómo es que hay tan pocas personas que son capaces de ver lo que está sucediendo y puedan denunciar las consecuencias. ¿Es acaso imposible decir que no a estos monstruos?

Henry: ¿Y cómo dices “no” cuando los medios están completamente controlados por otros patócratas? Usted puede tomar las calles, como millones lo hicieron previo a la invasión de Iraq, pero eso no importa porque a los líderes políticos patócratas no les importa lo que la gente piense. Ellos no pudieran dar menos por los millones que protestan sus políticas – ellos tienen a la milicia y a las armas tenebrosas a su disposición. Los medios, entonces, distorsionan el mensaje de aquellos que disienten y son pintados como traidores. Ellos aún los pintan como traidores después de cuatro años y después que se ha vuelto tan claro como la luz del día que la guerra estuvo mal y que Bush y compañía mintieron en cada punto.

Los Estados Unidos aún se encuentran en Iraq y es políticamente imposible demandar más que la “discusión” sobre una posible reducción de tropas.

Así que una cuestión es ¿cuántas personas, en ese ambiente controlado, pueden ver la realidad? y segundo, en tal realidad ¿cómo reacciona y responde la gente que puede ver las mentiras para provocar un cambio?

A la mayoría le han aplastado su consciencia, han aceptado tantas promesas, que son incapaces de pensar o sentir las cosas correctamente. Creen que hay un sinnúmero de fundamentalistas islámicos listos para bombardear sus hogares y escuelas, sin importar qué tan absurda sea esta idea, y a pesar del hecho de que la mayoría de estos bombardeos son operaciones de bandera falsa (false flag operations). ¡El hecho bien establecido de que las agencias de inteligencia cometen bombardeos y luego culpan a los oponentes – es imposible argumentar que este tipo de cosas no se realizan regularmente – se vuelve menos posible de creer para la gente en los Estados Unidos, el Reino Unido y en todos los demás lugares, que el cuento de hadas de que existen cientos de fundamentalistas islámicos listos para explotarse en nombre de Alá!

Piense de vuelta en lo que Lobaczewski escribe acerca de la confusión de pensamiento que ocurre cuando alguien está en presencia de un psicópata. A través de los medios, esa confusión se esparce más allá del contacto personal inmediato y se vuelve una plaga en la sociedad. La sociedad misma se enferma.

Y para aquellos que están luchando por encontrar su salud mental, que ven las mentiras, la fuerza que están enfrentando es tan abrumadora que tal vez se den por vencidos fácilmente. El trabajo pareciera ser demasiado grande.

Laura: ¿Es acaso imposible decir “no” a estos monstruos? No. ¿Difícil? Si.

Esos individuos que piensan que el cambio puede suceder por la vía legal o política no entienden que tanto la ley como la política, por mucho, son creados y controlados por los tipos patológicos, y están hechos para su beneficio, no para el beneficio del ser humano ordinario. Así que la ley y la política son avenidas insuficientes para contrarrestar a una sociedad patológica que ha sido creada con los esfuerzos e influencia de los anormales.

Otra cosa que es importante recordar referente a la búsqueda de soluciones por la vía legal o política es que la agudeza del patológico anormal es por mucho superior a la del ser humano normal. La mayoría está familiarizado con la idea de la agudeza excepcional del demente, pero la psicopatía, en sus distintas variedades, tiene un elemento adicional: la Máscara de la Cordura.

Recientemente vimos cómo Cindy Sheehan se dio cuenta que el Partido Demócrata es sólo otra ideología bajo la cual opera la psicopatía. Ella se ha desligado y ahora, como lo entiendo, ha decidido que el lugar adecuado es el 911 Truth Movement (Movimiento por la Verdad del 11-S). Estoy apenada por informarle que los psicópatas están manejando ese show también. ¿En verdad usted cree que ellos cometerían crímenes como el 11-S y no cubrirían sus espaldas al instigar y controlar un “movimiento por la verdad” como ese?

Una y otra vez recibo cartas de grupos de acción política pidiéndome dinero y apoyo. He dado dinero y apoyo y también he escrito cartas y correos electrónicos diciéndoles que sus “acciones políticas” no van a juntar ni una pila de frijoles si no toman a consideración el factor de la psicopatía en la ecuación. Todos estaban tan convencidos de que traer de vuelta a los demócratas iba a cambiarlo todo, y el hecho es que, nada ha cambiado. Todo ese dinero y esfuerzo se esfumó. Y ahora la gente lo está entendiendo a pesar que nosotros lo hemos estado diciendo desde hace mucho.

Así que, lo diré de nuevo – y lo seguiré diciendo – hasta que le pongamos la atención que merece al conocimiento y consciencia de los seres humanos patológicos y esto se vuelva parte del conocimiento general de todos los seres humanos, no habrá manera de cambiar las cosas efectivamente y a largo plazo. Este es el primer orden de acción y si la mitad de la gente que pide la Verdad o detener la guerra o a Bush o lo que sea, enfocara su tiempo, dinero y esfuerzo en exponer a la psicopatía, tal vez lleguemos a algo.

Al final, de nuevo, el problema real es que el conocimiento de la psicopatía y el cómo es que los psicópatas dominan el mundo ha sido encubierto efectivamente y la gente no tiene el conocimiento adecuado, ponderado que necesitan para realmente hacer un cambio de pies a cabeza. Una y otra vez, a través de la historia, el cuento es “conozca al nuevo jefe, igual que el antiguo jefe”.

Cuando lidias con psicópatas, estás lidiando con una mente criminal y cuando tales mentes tienen poder absoluto – como lo tienen actualmente – no hay nada qué hacer para contenerlos – y nada los detendrá, y puede estar seguro de eso.

Bush (o más acertadamente, sus controladores) tienen casi poder absoluto sobre todas las ramas del gobierno. Usted puede notar esto si observa con cuidado que no importa qué cosa ilegal realice Bush, nadie lo llama a justicia. De todos los “escándalos” que han surgido, cualquiera hubiera derribado a cualquier otra administración, son farsas que se montan para el público, para distraerlo, para hacer pensar que la democracia aún funciona.

Hay sólo dos cosas que pueden someter a un psicópata: 1) un psicópata más poderoso; 2) el rechazo absoluto y no-violento de todos los demás a someterse a sus controles sin importar las consecuencias. Si cada persona normal en los Estados Unidos (y en donde sea) simplemente se sentara y negara levantar la mano para ayudar al psicópata a conseguir siquiera un objetivo de su agenda, en masa, si la gente rechazara pagar sus impuestos, si los soldados se negaran a pelear, si los empleados gubernamentales y zánganos corporativos se rehusaran trabajar, si los doctores se negaran tratar a las élites psicopáticas y sus familias, todo el sistema frenaría con un estruendoso rechinido.

Pero eso sólo puede ocurrir si las masas de gente SUPIERAN sobre psicopatía y todos sus horribles detalles. Sólo si supieran que están tratando con criaturas que en realidad no son humanas, pudieran entender lo que deben hacer. Y sólo entonces cuando sean lo suficientemente miserables, y esa miseria que el psicópata infringirá sobre ellos al comienzo de su resistencia sea comparable con la que sienten, entonces tendrán la voluntad para hacer esto. Eso, o el entendimiento que el mundo que los psicópatas están creando para sus hijos o en todo caso el amor por el futuro de la humanidad los motivará a resistir.

SC: Chirac, después de decir no a Iraq, ¿hizo grandes concesiones a Bush por temor a convertirse en el chivo expiatorio? ¿Los perversos necesitan chivos expiatorios?

Henry: Imagine que usted es un político con consciencia enfrentando a un mundo dominado por gente que está dispuesta a usar cada truco del libro para retener el poder: chantaje, intimidación, amenazas. ¿Hasta qué punto el escándalo en Francia sobre las finanzas de Chirac fue usado para someterlo, mientras fue gobernante de París? Sólo podemos especular.

Sabemos que Bush estaba espiando ilegalmente a los ciudadanos estadounidenses. ¿Lo estaba haciendo para recolectar información que pudiese ser usada para chantajear o intimidar a líderes de oposición o periodistas que estaban haciendo demasiadas preguntas? Creo que seríamos muy ingenuos si no consideráramos esta posibilidad.

Laura: ¡Algunas veces bromeo que hoy día probablemente puedes discernir quiénes son los buenos de los malos por la cantidad de prensa negativa que reciben! Pero en realidad no es tan simple. No podemos olvidar que la verdadera guerra es entre la Élite de Psicópatas Controladores y los Humanos Normales. ¿Acaso los perversos necesitan chivos expiatorios? Desde luego, es parte del show que están montando para todos nosotros. Justo como lo es el crear operaciones de bandera falsa para dirigir la animadversión hacia aquellos que desean destruir, así que cabe enteramente dentro de su estilo de operación el jugar al “policía bueno vs policía malo”. Eso es Maquiavelismo básico.

SC: La dinámica que describes es también aparente en el uso de los medios. Periodistas que defienden la doctrina del Eje Tel-Aviv-Washington tienen completa libertad para apoyar estas guerras. ¿Son ellos parte de los monstruos? ¿Debiéramos poner a estos mentirosos en lo medios dentro del 6%? ¿Cómo es que el público no ve que son impostores?

Henry: Una vez que el sistema toma su lugar, aquellos que son moralmente débiles correrán a defenderlo a cambio de privilegios personales. Su propio interés los expone al contagio. Por tanto no es necesario que cada individuo caiga dentro de los tipos descritos por Lobaczewski. Existen miles de individuos débiles y moralmente corruptos deseosos de cumplir las órdenes de aquellos en el poder si eso significa fama y fortuna o inclusive solamente una vida decente y ser dejado en paz.

Lo cual no es lo mismo a decir que los medios están libres de psicópatas, caracterópatas u otros tipos delineados por Lobaczewski.

SC: Para protegernos del mal, entonces, parece que cada uno de nosotros debe preguntarse si estamos ante la presencia de una de estas retorcidas personas que mienten y que sólo buscan su propio interés. Pero la gente no puede creer que estos perversos/patológicos son personas que se alimentan de la maldad, se alimentan de conflictos. El libro describe esto con maestría: los conflictos son su alimento; aman este conflicto, ellos necesitan este conflicto para existir. Una persona normal no puede imaginar que en una sociedad hay cierto número de personas que no pueden hacer otra cosa que no sea alimentarse de maldad. ¿Piensan que la gente normal sienta que algo no está bien pero que no pueden entender que son víctimas y que sufren por las mentiras y manipulaciones de los perversos/patológicos?

Henry: Si. Pero se necesita de alguien con un carácter fuerte para levantarse y decir que lo que sabe está correcto de frente a la extendida oposición social. También tenemos la tendencia a dar a otros el beneficio de la duda porque proyectamos nuestras propias formas de pensamiento y comportamiento en ellos. Si no estamos conscientes que existen personas que genéticamente son incapaces de tener empatía y sentimientos por los demás, o cuya consciencia ha sido aplastada y destruida por su experiencia de vida (y no pueden curarse), y si no sabemos cómo funcionan y manipulan, permaneceremos como víctimas.

Como alguien que ha sido parte de organizaciones y asociaciones trabajando por el cambio social, usted ha visto las mismas dinámicas llevarse a cabo. El trabajo bueno y sincero de muchos puede ser destruido por las acciones de una sola persona. ¡Eso no da muchas esperanzas de llevar algún tipo de justicia al planeta! Únicamente cuando aquellos que son psicológicamente normales entiendan que tenemos un depredador natural, un grupo de personas que nos ven como una 'variedad para-específica', podrán abrirse al aprendizaje de esta raza parecida a la humana.

Laura: Si hay algún trabajo que merezca el esfuerzo a tiempo completo y la devoción por el bien de ayudar a la humanidad en estos oscuros tiempos, es el estudio de la psicopatía y la propagación de la información de la forma más amplia y extendida posible. Para cualquiera que de verdad quiera hacer algo, llevemos el conocimiento de los patógenos sociales a la gente, aprendamos a identificarlos primero, y luego podremos decidir cómo proceder a partir de ahí.

SC: La gente normal, aquellos con consciencia, trabajan para encontrar un punto de acuerdo entre los dos. ¿Dirían ustedes que el ser amable con ellos es un error porque los perversos/patológicos no tienen ninguna consciencia, ningún escrúpulo, y no son tímidos para tomar puestos de poder, aún si son incompetentes?

Henry: Hablamos de esto antes cuando describíamos a la sociedad como en un juicio, todos tratando de encontrar la verdad en algún punto intermedio. Mientras exista la idea del punto medio, la gente de consciencia siempre perderá. Los psicológicamente anormales deben ser removidos de cualquier bastión donde tengan poder sobre la gente de consciencia, punto. Debe hacérsele entender a la gente que tales individuos existen y que deben aprender cómo identificarlos y a sus manipulaciones. La parte difícil es aquella donde debemos luchar contra las tendencias de piedad y amabilidad dentro de nosotros para no convertirnos en presas.

SC: La gente normal necesita tomar consciencia de que no toda la gente es fundamentalmente buena y no necesariamente toman decisiones que son buenas para la sociedad. A los perversos/patológicos no les importa la moralidad, para ellos, sus objetivos personales son los que cuentan. Pueden mentir sin sentirse implicados con lo que dicen en lo mas mínimo. Tomando el caso de Bush, por ejemplo. Puede decir cualquier cosa y no se avergüenza al mentir. ¿Los perversos/patológicos no tienen escrúpulos para mentir, para destruir un país, un pueblo entero, mientras sirva a sus intereses?

Henry: La idea de que “todos los hombres son creados iguales” y que somos fundamentalmente buenos se nos inculca desde el momento que nacemos. Nos enseñan que Dios nos hizo a su imagen, que todos tenemos la chispa divina por dentro.

Pero la ciencia está demostrando que este cuento de hadas religioso no es verdad. La humanidad tiene un depredador natural, el psicópata, y este depredador es invisible porque no hay maneras fácilmente discernibles para establecer esta diferencia.

Mas aún, a través de la historia hemos sido divididos en grupos de acuerdo a nuestros atributos físicos, culturales, religiosos y otras distinciones fácilmente reconocibles que los psicópatas pueden señalar en nosotros mientras nuestro enemigo verdadero permanece enmascarado.

¡Nos hemos topado inclusive con libros de psicopatía que intentan presentar el caso de que todos somos psicópatas! Entonces vemos que se intenta contener el daño. Lobaczewski discute el uso de la psicología y la psiquiatría como herramienta de la patocracia en el comunismo. Bueno, vemos lo mismo hoy día en los Estados Unidos. ¡Existen anormales que se convierten en psicólogos y psiquiatras y que tratan de reescribir a la psicología desde el punto de vista patológico!

SC: ¿Es un punto débil de nuestra sociedad la tolerancia con la que vemos a estos monstruos? Esto les permite crear más conflictos y matar a más inocentes.

Henry: ¿Es tolerancia o ignorancia? La gente no está al tanto de que existen categorías de personas, la gente que llamamos 'casi humanos', que se ven como nosotros, que trabajan con nosotros, que hay en todas las razas, culturas, que hablan todos los idiomas, pero que carecen de consciencia – y si existe algo que realmente separa al hombre de los animales, yo sugeriría que es eso: la consciencia.

Somos tolerantes con otros, a pesar de los más horrendos crímenes, porque proyectamos nuestro propio estado interior en ellos, asumiendo que cuando expresan remordimiento, están arrepentidos. Pero para estos anormales, no existe el arrepentimiento, solo están actuando, están levantando un teatro diseñado para engañarnos y que pensemos que “son como nosotros”.

SC: La única cosa por hacer, entonces, es continuar hablando con la verdad. Y decirnos que aún si aquellos que mienten siempre ganan, a largo plazo, cuando mas y mas personas digan lo mismo, poco a poco ¿esta verdad tal vez haga que la gente piense?

Henry: La verdad es la única cosa por la que vale la pena seguir trabajando. Lo que nos separa de los psicópatas es nuestra consciencia, y nuestra consciencia se convierte en la voz de la verdad. La verdadera consciencia – si la escuchamos – se eleva por encima del comportamiento animal ejemplificado por los patócratas. Piense en los horrores de Abu Ghraib. Si la consciencia de esos soldados no se hubiera puesto a dormir (asumiendo que tenían una), se habrían rehusado a llevar a cabo esas atrocidades. Si la voz de la consciencia pudiese ser escuchada por los billones de personas que la tienen, no habría una guerra más. Se encontrarían otras maneras para resolver diferencias. Si escucháramos a nuestra consciencia, no habría hambrunas porque sentiríamos el dolor y el sufrimiento de aquellos muriendo sin comer y no podríamos ser capaces de no hacer nada. Y necesitamos pensar en nuestras vidas, las maneras que matamos nuestra consciencia, y comenzar a tomar dolorosas decisiones y escucharla antes que se vaya para siempre.

Si pudiésemos de verdad entender la diferencia entre alguien con consciencia y alguien sin consciencia, podríamos ver cómo nuestro mundo se ha infectado con esta patología a través de la historia. Con este conocimiento, y su aplicación a plena consciencia de lo que hacemos, un nuevo mundo podría de verdad renacer.

SC: En conclusión, hay manipuladores por todos lados. Forman parte de una sociedad que está estructurada de acuerdo a este modelo, una estructura que les permite comportarse de acuerdo a este funcionamiento psicológicamente perverso en donde quiera que intervienen. Son personas retorcidas, que no defienden ningún código moral, listas para hacer todo por defender sus intereses. Son más y más numerosas. No necesariamente están ligadas a una ideología en específico. ¿Y en el momento que comencemos a sospechar que alguien es parte de este porcentaje de gente anormal, necesitamos tomar una actitud diferente?

Henry: Si. Necesitamos aprender cómo decir no a las manipulaciones. Eso significa que necesitamos conocer las maneras en que somos manipulados y rehusar ser parte del baile.

Laura: Resumiendo, el ser capaz de estafar, competir y mentir ha probado ser una adaptación estupendamente exitosa. Por tanto, la idea de que la selección bajo presión pudiese provocar que la santidad se expanda en una sociedad no parece posible en la práctica. No parece factible tratar de competir con genes que promueven la competencia. “Los buenos chicos” sólo logran ser comidos o aislados. La gente feliz que está inconsciente también es comida o aislada. La felicidad y la amabilidad hoy día es escasamente rara, y la miseria y sufrimiento de aquellos que son capaces de verdaderamente sentir, que son empáticos hacia otros seres humanos, que tienen una consciencia, es muy común. Y las manipulaciones psicopáticas están diseñadas para hacernos psicópatas a todos nosotros.

Sin embargo, una predisposición a la consciencia, a la ética, puede prevalecer siempre y cuando también sea posible de implementar un nivel mas profundo del altruismo: el hacer del objeto de su empatía el ideal más elevado para catalizar la libertad y el altruismo en el sentido abstracto, por el bien de otros, incluyendo nuestros descendientes.

En pocas palabras, nuestro “propio interés” debería estar enfocado en asegurarse colectivamente que todos los demás estuviesen felices y bien dispuestos también; y también en asegurarse que los niños que traigamos a este mundo tengan la opción de ser constitucionalmente felices y benevolentes hacia el otro.

Esto quiere decir que si la psicopatía amenaza el bienestar futuro del grupo – lo cual está sucediendo – entonces sólo puede ser lidiada con un rechazo generalizado a ser dominado a nivel individual, a nivel personal. El preservar la libertad del ser en el sentido práctico, en última instancia preserva la libertad de otros. La protección de nuestros derechos ASI COMO los de los demás, subraya el libre albedrío y el potencial de felicidad para todos. Si un psicópata mutante es una amenaza latente, entonces la verdadera empatía, la verdadera ética, la verdadera consciencia, dicta el uso de terapia profiláctica contra los psicópatas.

Así que de esta manera el identificar al psicópata, cesar nuestra interacción con ellos, cortándolos de nuestra sociedad, haciéndonos inaccesibles como “alimento” u objetos de engaño y uso, es la estrategia mas efectiva que podemos implementar.


Fuente: senalesdelostiempos.blogspot.com.es - El truco del psicópata: hacernos creer que el mal viene de otros
Traducción: Toño para Señales de los Tiempos
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