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ARGUMENTO: “La eutanasia y el suicidio son acciones éticamente incorrectas”

RESUMEN: ¿Es éticamente incorrecto suicidarse? ¿debemos ayudar a otros a suicidarse? ¿debemos matar a quien lo solicita? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

La eutanasia es el acto mediante el cual una persona mata a quien padece una enfermedad incurable que le produce gran dolor y angustia. En cambio, el suicidio es el acto mediante el que un individuo acaba voluntaria y activamente con su propia vida; si el suicida recibe ayuda para suicidarse entonces se denomina suicidio asistido. Si un individuo, sin estar coaccionado por nada ni por nadie, decide matarse de una determinada manera entonces no frustra su interés de vivir, pues tiene interés de morir de esa determinada manera. Esto es análogo a aquella situación en la que alguien decide libremente dañar su cuerpo o su salud, poniéndose un piercing, fumando, etc. En algunos casos, no permitir a un adulto sano no coaccionado que se quite la vida es lo mismo que torturarle.

Palabras clave: dictadura de la salud, eutanasia, suicidio, suicidio asistido


1. Algunas personas no conocen la diferencia entre eutanasia y suicidio. En el siguiente desplegable se explican las diferencias:


2. Algunas personas dicen que «la eutanasia y el suicidio son actos éticamente incorrectos, aunque morir sea la voluntad de alguien». Una de las primeras menciones al rechazo de la eutanasia aparece en el juramento hipocrático cuando dice: «No accederé a pretensiones que busquen la administración de venenos, ni sugeriré a nadie cosa semejante». Éste texto fue escrito en el siglo V a.C. supuestamente por Hipócrates de Cos (460 a.C.-370 a.C.). Hipócrates fue un médico de la Antigua Grecia que ejerció durante el llamado siglo de Pericles y es considerado «el padre de la medicina». También algunas religiones, por ejemplo la Iglesia Católica Romana, los Testigos de Jehová, etc. dicen que «la eutanasia y el suicidio asistido es asesinar a un ser humano»[1] o «lo que dios te ha dado, sólo dios te lo debe quitar». Es decir, estas personas dan prioridad a la vida de los humanos sobre el interés de estos a no seguir viviendo. Sin embargo, querer morir es éticamente correcto porque no se hace mal a nadie.[2] Evidentemente, dicho interés en morir no debe estar coaccionado por amenazas, ni por una situación que pueda ser solucionada socialmente. En el artículo sobre la fundamentación de la Ética demostré que el deber ético no se origina en la obediencia a supuestos «seres superpoderosos»[3], sino en los intereses[4]. Por eso si alguien tiene interés en morir, porque su problema no tiene solución, entonces no debemos impedírselo, sino ayudarle, excepto si permitiéndoselo se estiman peores consecuencias para el avance de la Ética. Por lo tanto, la eutanasia y el suicidio deben ser legales, pero deben estar reguladas mediante un procedimiento que impida que el suicidio y la eutanasia se produzcan motivados por coacciones.


3. Algunas personas dicen que «matar a quien no nos dice que quiere morir es éticamente incorrecto». Entre quienes no nos pueden decir que quieren morir están: humanos que no pueden comunicarnos si quieren morir ni hacerlo por sí mismos y todos los animales no humanos. Estos pacientes presentan problemas de salud terminales, asociados al sufrimiento, que hacen que el tiempo que les queda de vida no merezca la pena ser vivido. En estos casos, no tiene sentido alargar esos constantes estados de sufrimiento. Así lo explica Óscar Horta:

Una vida en la que nos pasan cosas positivas es una vida valiosa que es beneficiosa para nosotros vivir. Éste es el motivo por el que nos daña la muerte, porque hace que dejemos de vivir las cosas positivas que nos pueden pasar en la vida. Y puede darse también el caso contrario. Imaginemos, por ejemplo, una vida padeciendo tormentos en una cámara de tortura, sin ningún disfrute y sólo con un terrible sufrimiento. Tal vida sería horrible. Podríamos considerar que sería mejor no vivir que vivir de ese modo. Sería, por tanto, una vida con un valor negativo. Asimismo, una vida sin ninguna clase de experiencias, una vida en un estado de total inconsciencia [...] es una vida que ni tiene cosas positivas ni cosas negativas para quien la viva. Ni es bueno ni es malo vivir una vida así: simplemente, no tiene ningún valor, ni positivo ni negativo. -Óscar Horta, «La capacidad de sufrir y disfrutar»


Documental: Eutanasia: ¿piedad o asesinato? (Link)

4. Algunas personas dicen que «dañar el propio cuerpo y/o dañar la propia salud es éticamente incorrecto». Según estas personas: «debe respetarse el cuerpo y/o la salud, independientemente de cuáles sean los intereses de la persona sobre su propio cuerpo y sobre su propia salud», es decir, dicen que es éticamente incorrecto el tabaquismo, el consumo de alcohol, los piercings, el masoquismo, etc. y que deben prohibirse; a dicha idea la podemos llamar «la dictadura de la salud». Esta idea está relacionada con la idea religiosa de rechazar la eutanasia y el suicidio, pues erróneamente también intenta imponer una norma ética sobre los cuerpos de otras personas sin considerar los intereses de dichas personas.

5. Algunas personas reconocen que debemos respetar los intereses de los demás, pero dicen que «tenemos algunos "intereses fijos"». Por ejemplo, según estas personas, el interés en seguir viviendo y el interés en vivir sano son «intereses fijos», es decir, afirman que todas las personas siempre tienen interés en seguir viviendo y en hacerlo sanamente. Consideran que afirmar «tengo el interés de morir» y «tengo el interés de dañar mi salud» son afirmaciones contradictorias, es decir, absurdas. Debido a ello se oponen al consumo de tóxicos, a la eutanasia y al suicidio. Por ejemplo, Luis Tovar en su blog «Filosofía Vegana» ha defendido esta idea en alguna ocasión, aunque ha reconocido que no lo tiene claro y habla de «excepciones», sin fundamentarlas racionalmente. Algunas de estas personas, dicen que «en condiciones normales, el interés en conservar la vida es constitutivo al individuo sintiente (lo mismo que el «instinto» de alimentarse) y no desaparece nunca (aunque podamos ocultarlo momentáneamente)», pero contradictoriamente dicen que «si alguien no tiene interés en conservar la vida entonces siempre es debido a una circunstancia motivada por alguna situación anómala (enfermedad, lesión muy grave, depresión, etc.) que impide el normal desarrollo de su vida y de sus intereses». Por ello, dicen que «si decidimos matarnos nos discriminamos voluntariamente a nosotros mismos al atentar contra nuestros propios "intereses fijos" y, por lo tanto, es una acción éticamente incorrecta». El error que cometen estas personas es afirmar que existen «intereses fijos», lo cual es contrario a la definición de «interés». Un interés es algo que alguien quiere que ocurra, no existen intereses fijos, un interés no puede ser autofrustrado.[2]

6. Algunas personas dicen que «la eutanasia y el suicidio frustran el interés de las personas que no quieren que esa persona muera». Es decir, lo que sugieren estas Si una persona adulta mentalmente sana, informada y no coaccionada decide realizar ciertas acciones que sabe que van a tener como consecuencia su propia muerte entonces eso quiere decir que dicha persona tiene interés en morir de esa determinada manera: morir así es su interés final y por lo tanto utiliza su interés en seguir viviendo como medio para lograrlo. personas es que tenemos un derecho ético sobre los cuerpos y las vidas de los demás. Creen que tenemos derecho a que quien se quiere suicidar no se suicide y siga sufriendo. Esta idea parte de la posesión y de la dependencia emocional de los demás. Sin embargo, los demás no son nuestras propiedades, sino que son seres sintientes con sus propios intereses. Los intereses que tenemos sobre nuestro propio cuerpo y vida tienen prioridad sobre los intereses que los demás tienen sobre él y ella. Tenemos derecho a la salud y a la vida, no la obligación de estar sanos y vivir para agradar a otros.





ARGUMENTO: “Solo los humanos tienen dignidad”

RESUMEN: ¿Qué es la dignidad? ¿qué relación existe entre dignidad y respeto? ¿quienes no son humanos tienen dignidad? ¿los animales tienen dignidad? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

La dignidad no es una característica poseída por los sujetos, sino que se refiere a cómo alguien merece o debe ser tratado por los demás. Decir que alguien tiene dignidad es similar a decir que ese alguien merece respeto, lo cual implica tener en consideración sus intereses para tratarle bien. Por lo tanto, cuando alguien dice que los humanos tienen dignidad está diciendo que merecen ser tratados con respeto, lo cual es cierto, pero la razón para respetarles no es porque son humanos, como erróneamente dice el antropocentrismo, sino porque son seres que tienen una conciencia y que por lo tanto sienten y tienen intereses, como dice el sensocentrismo. Quienes no son humanos también sienten y tienen intereses que deben ser éticamente considerados, por lo tanto también merecen respeto: también tienen dignidad.

Palabras clave: dignidad, respeto
Cambiar a idioma: inglés

Algunas personas dicen que «solo los humanos tienen dignidad». La palabra «dignidad» (Del lat. dignĭtas, -ātis) significa en su primera acepción «1. f. Cualidad de digno», y «digno» (Del lat. dignus) significa «1. adj. Merecedor de algo». La dignidad no es una característica poseída por los sujetos, sino que se refiere a cómo alguien merece o debe ser tratado por los demás. El concepto de «dignidad» es muy utilizado por la teología judeo-cristiana para discriminar arbitrariamente a quienes no son humanos diciendo que «no tienen dignidad»; viniendo así a decir que quienes no son humanos son cosas para que los humanos las usen. Por ejemplo, en el Catecismo de la Iglesia Católica puede leerse lo siguiente: «Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona; no es solamente algo, sino alguien. Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente y entrar en comunión con otras personas; y es llamado, por la gracia, a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún otro ser puede dar en su lugar». En la misma línea que el catolicismo, Adela Cortina dice que «los animales tienen un valor, los seres humanos dignidad». Decir que alguien tiene dignidad es similar a decir que ese alguien merece respeto, lo cual implica tener en consideración sus intereses para tratarle bien[1]. Por lo tanto, cuando alguien dice que los humanos tienen dignidad está diciendo que merecen ser tratados con respeto, lo cual es cierto, pero la razón para respetarles no es porque son humanos, como erróneamente dice el antropocentrismo[2], sino porque son seres que tienen una conciencia y que por lo tanto sienten y tienen intereses, como dice el sensocentrismo[3]. Quienes no son humanos también sienten y tienen intereses que deben ser éticamente considerados, por lo tanto también merecen respeto: también tienen dignidad.



ARGUMENTO: "El veganismo es un principio ético que sólo se refiere a los animales no humanos"

RESUMEN: ¿Qué es el veganismo? ¿el veganismo es un principio ético o poner en práctica la Ética? ¿qué es un vegano? ¿qué es el canibalveganismo? Éstas son las principales preguntas a las que aquí se debe responder.

La palabra «vegano» aparece por primera vez en el nº1 del fanzine «The Vegan News» (Noticias Veganas), publicado en noviembre de 1944 por Donald Watson (1910-2005). Donald Watson no creó el veganismo por salud, sino por Ética, para diferenciarse del lactovegetarianismo. Donald Watson define el veganismo como la práctica ética consistente en respetar a los demás seres sintientes (sensocentrismo). El veganismo incluye el respeto a los humanos porque los humanos también son seres sintientes. Quien sigue la práctica del veganismo es vegano. Toda ampliación de la definición veganismo es arbitraria, por eso la definición de veganismo de Donald Watson no debe ser ampliada, sino precisada coherentemente.

Palabras clave: doctrina, Donald Watson, especismo, vegano, veganismo



1. La palabra «vegano» fué inventada en 1944 por Donald Watson. La palabra «vegan» (vegano en español) aparece por primera vez en la Historia en el nº1 del fanzine «The Vegan News» (Noticias Veganas), el cual fue escrito por Donald Watson (1910-2005) en noviembre de 1944. Donald Watson acuñó el término «vegano» para diferenciarse de los lactovegetarianos. La razón por la que Watson hizo esto fue porque el término «vegetariano» es ambiguo: no deja claro si se refiere a una alimentación vegetariana estricta (alimentación que no contiene productos de origen animal, también llamada «vegetarianismo puro»), o si se refiere al lactovegetarianismo (alimentación que incluye lácteos), o si se refiere a otros tipos de vegetarianismo. Sin embargo, es importante tener claro que Donald Watson no creó el veganismo por salud, sino para poner en práctica la idea ética de respetar a los demás seres sintientes, por eso en dicho fanzine dice lo siguiente: «la innegable evidencia de que la producción de dichos alimentos [productos lácteos] implica crueldad y explotación de la vida sintiente desarrollada. La excusa de que no es necesario matar para obtener productos lácteos ya no es sostenible». Además, como es lógico, Donald Watson no rechazaba sólo la crueldad y la explotación en el ámbito de la alimentación, sino en todos los ámbitos (vestimenta, ocio, experimentación, etc.), por eso éste también dice: «Podemos ver claramente como nuestra civilización actual está basada en la explotación de animales de la misma manera que las civilizaciones del pasado estuvieron fundadas en la explotación de esclavos [humanos]». Por lo tanto, Donald Watson defendió la idea ética de respetar a los demás seres sintientes, diferenciándolos de las cosas: esta idea se llama «sensocentrismo»[1] y poner en práctica el sensocentrismo se llama «veganismo». En 1947, el Congreso nº.11 de la Unión Vegetariana Internacional insistía en que es la Ética la que llevó a Donald Watson a crear el veganismo, el cual incluye a los seres humanos: «Si el ideal vegano de no-explotación fuera adoptado masivamente entonces se produciría la mayor revolución pacífica jamás conocida en la historia, aboliendo las actividades injustas y sustituyéndolas por unas nuevas y mejores tanto para los intereses de los seres humanos como para los [intereses] de los demás animales».

2. No es suficiente inventar un término ético y definirlo pues, sobretodo en Ética, debe darse una definición precisa y coherente, no absurda. Una buena definición expresa en muy pocas palabras un conocimiento, mostrando sus elementos fundamentales. Podemos deducir que Donald Watson define el «veganismo» como «poner en práctica la idea ética de respeto hacia los demás seres sintientes», por eso Watson dice que rechaza la explotación y la matanza de estos, lo cual es una deficnición bastante acertada, pero podemos darla una mayor precisión. Podemos dar precisión a la definición de «veganismo» si definimos «explotación» como «obligar por la fuerza o por la coacción a que alguien haga algo»; y también podemos dar precisión dejando claro que matar a alguien es éticamente correcto si dicha persona nos da su consentimiento y no está coaccionada[2]; y aún precisamos más si decimos que tampoco debemos matar a los demás por omisión[3]. Acabo de añadir precisión a la definición de «veganismo», sin ampliar su definición con ideas ajenas éste.

3. Algunas personas distorsionan el veganismo cuando dicen que «el veganismo no se refiere a respetar a los seres sintientes, sino sólo a que los humanos respeten a los animales no humanos». A estas personas las llamaré «caníbalveganos». En 1951 un tal Leslie J. Cross escribió un artículo titulado «Veganismo definido» en el que dice: «La palabra 'veganismo' significará la doctrina de que el hombre debe vivir sin explotar a otros animales», refiriéndose sólo a los animales no humanos y añadiendo otras ideas extravagantes. Algunos se han adherido a dicha «definición caníbal» de veganismo. Por ejemplo, en el artículo titulado «El veganismo se refiere a los animales no humanos» se puede leer lo siguiente: «El veganismo significa rechazar la explotación de los animales no humanos. Por eso, cualquier persona que rechace como principio esta explotación es vegano, sin importar cuál sea su relación con los humanos». Sin embargo, ser «animal no humano» es éticamente irrelevante[4], pues lo éticamente relevante son los seres sintientes. Por ejemplo, las esponjas son animales no humanos, pero al carecer de sistema nervioso no son seres sintientes. Según dicho artículo, maltratar a los humanos (incluido matarles) no contradice el veganismo, pero viola «los principios éticos básicos», sin embargo unos «principios éticos básicos» que sólo se refieren a los humanos no son principios porque no son universales. Los caníbalveganos pretenden separar al veganismo de la Ética, como si por sí mismo el veganismo fuera «otra ética» («doctrina» lo llaman) y una práctica al mismo tiempo. Ante dicha objeción, algunos «caníbalveganos» contestan diciendo que: «el feminismo sólo se refiere a las mujeres, pero considera que también debe respetarse a los hombres; y el veganismo sólo se refiere a los animales no humanos, pero considera que también debe respetarse a los humanos», lo cual son afirmaciones contradictorias. Y no, el feminismo no se refiere sólo a las mujeres, sino a considerar por igual los intereses[5] de los hombres y de las mujeres (desde la perspectiva femenina). Además, los caníbalveganos confunden la práctica de evitar, en la medida de lo posible, hacer daño a los demás seres sintientes (veganismo) con la idea antiespecista de considerar por igual los intereses de los humanos y de quienes no son humanos. El antiespecismo no se refiere sólo a quienes no son humanos, sino a considerar por igual intereses iguales[5] de los seres sintientes, independientemente de su especie. El veganismo no es «respetar a los animales no humanos», sino respetar a los demás seres sintientes, humanos y no humanos. Matar a humanos es éticamente incorrecto, contradice la ideología vegana.

El 3 de abril de 2018, Nasim Aghdam, una mujer vegana y youtuber, se enfadó con Youtube por recibir menos visitas a los vídeos de su canal, les acusó de filtrar sus vídeos, y decidió ir a la sede de Youtube en Silicon Valley (San Bruno, EEUU) para vengarse. Hirió a cuatro personas con un arma de fuego y después se suicidó. El veganismo rechaza lo que Nasim hizo, por lo tanto es absurdo atacar al veganismo por este tipo de hechos éticamente incorrectos.


Youtuber asesina (Link)

4. Los caníbalveganos dicen que «sólo pueden ser veganos los humanos». Según esta idea, si en un futuro visitan la Tierra seres sintientes no humanos (no estoy afirmando que existan) entonces estos alienígenas no podrían ser considerados veganos aunque defendieran la Ética y practicaran el veganismo, pues según los caníbalveganos «el veganismo sólo se refiere a cómo deben relacionarse los humanos con los animales no humanos», lo cual demuestra que dicha definición es arbitraria. Y si intentan corregir lo anterior diciendo que el «veganismo sólo se refiere a cómo deben relacionarse los agentes éticos con quienes no son agentes éticos»[6] entonces los niños pequeños no serían veganos aunque lo practicasen y el caníbalveganismo dejaría de considerar los cuerpos de los niños como un ingrediente vegano, pues los niños son humanos, pero no son agentes éticos. Asesinar a humanos que son agentes éticos seguiría siendo una práctica vegana para los caníbalveganos.

5. Algunos canibalveganos van más allá y dicen que «existe una ampliación del veganismo que dice que el veganismo es esencialmente una doctrina de libertad» o lo que les viene en gana. Por si no fuera poco el problema de que algunas personas estén difundiendo una definición errónea de veganismo, algunas de ellas amplían dicha definición añadiéndola ideas que no tienen nada que ver con el veganismo, haciéndolo cada vez menos entendible y más manipulado. Por ejemplo, en el artículo de Luis Tovar titulado «La definición del veganismo» se enlaza una charla que la tal Leslie Cross dió en 1955, en la que ésta pretende introducir en el veganismo la falacia de la libertad[7], tan usada por la derecha liberal y por la pseudoizquierda, diciendo: «El veganismo es esencialmente una doctrina de libertad», y que Tovar asume como «la ampliación del veganismo». Tovar también añade a la definición de veganismo un «principio abolicionista», según el cual los veganos que no somos «deontologistas», sino consecuencialistas (nos llama «utilitaristas») no somos abolicionistas (lo cual es falso, pues nuestro objetivo es la abolición), y dice que somos «neobienestaristas» para así denostarnos. Parece ser que Tovar sí que tiene potestad para modificar definiciones, los demás no, por eso dice: «necesitamos respetar los significados de los términos. Si alguien no está de acuerdo con la definición establecida de veganismo, puede inventarse libremente su propio término». La definición de «veganismo» fue dada por Donald Watson en 1944 y es: poner en práctica la idea ética de respetar a los demás seres sintientes. Si alguien amplía la definición de veganismo con ser anti-vacuna, anti-soja, comer comida cruda o lo que sea, eso no es el veganismo, sino otro tipo de práctica añadida al veganismo por la razón que sea: será un vegano anti-vacunas, un vegano anti-soja, un vegano crudívoro, etc., pero no será cierto que quien no asume esas otras prácticas no es vegano. Toda ampliación de la definición de veganismo es arbitraria, por eso la definición de veganismo de Donald Watson no debe ser ampliada, sino precisada coherentemente, como hago en el presente artículo.

6. Algunas personas dicen que «el veganismo es lo que la Vegan Society dice». Por ejemplo, según estas personas, si la Vegan Society dice que la apicultura y la miel es veganismo entonces es éticamente correcto explotar a las abejas. En 1944, la mayoría de la Vegan Society dijo que la miel no era vegana. Luego, en 1948, la miel fue considerada vegana. En 1962 se prohibió nuevamente y se permitió nuevamente de 1972 a 1988, etcétera. La Vegan Society ha cambiado la definición de veganismo en 13 ocasiones. Sin embargo, lo éticamente incorrecto es éticamente incorrecto independientemente de lo que diga ninguna institución. El veganismo es respetar a los demás seres sintientes.



ARGUMENTO: "Comer carne es éticamente incorrecto, no es vegano"

RESUMEN: ¿Comer carne es éticamente correcto y por lo tanto vegano? ¿qué hay de malo en comer carne? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

La Regla de Oro de la Ética es: «A priori, los intereses no deben ser frustrados», lo cual implica que, a priori, los seres sintientes tenemos derecho a la salud y a la vida. Aunque nos pueda resultar repugnante, al comer los restos de un cadáver que encontramos en el campo, en una cuneta de la carretera, en un cubo de la basura, etc. no se frustran intereses de nadie, por lo tanto es una acción éticamente correcta, pero comerla a la vista de todos es un gran error estratégico porque lanza un mensaje confuso sobre qué es el veganismo, promueve la errónea idea de que necesitamos consumir productos de origen animal para estar sanos y no colabora para que comer cadáveres no humanos se convierta en un tabú, por lo tanto a priori no deberían comerse productos de origen animal de ninguna manera.

Palabras clave: antropofagia, canibalismo, cadáveres, carne, necrofagia

1. Algunas personas no saben qué es la necrofagia, la antropofagia y el canibalismo. La palabra «necrofagia» deriva del griego, donde «nekros» significa cuerpo muerto, y «phagos», comer. La necrofagia es el acto de comer la carne de un cadáver. A quien practica la necrofagia se le conoce como necrófago (del griego νεκροφάγος, quien se alimenta de cadáveres). Vivimos en sociedades necrófagas. Comer cadáveres de la especie humana es un caso particular de necrofagia llamado «antropofagia». Comer cadáveres de la misma especie es un caso particular de necrofagia llamado «canibalismo». Por lo tanto, si un humano come carne de un cadáver humano entonces practica la necrofagia (come cadáver), la antropofagia (come cadáver humano) y el canibalismo (come cadáver de su misma especie). Es importante tener presente que cuando hablamos de comer carne, puede ser carne de un cadáver (necrofagia), o carne de otro animal vivo (éticamente incorrecto).

2. Algunas personas dicen que «practicar la necrofagia es una acción éticamente incorrecta, es contrario al veganismo». Según estas personas, comer carne de un cadáver no es una acción vegana, y por lo tanto es éticamente incorrecto comerla. Sin embargo, la Regla de Oro de la Ética es: «A priori, los intereses no deben ser frustrados», lo cual implica que, a priori, los seres sintientes tenemos derecho a la salud y a la vida[1] El derecho a la salud y a la vida es violado directamente por los granjeros en las granjas, por los matarifes en los mataderos, por los pescadores en los barcos pesqueros y en los ríos, por los cazadores en los campos, por los toreros, por los picadores y por los banderilleros en las plazas de toros, etc. También participan en la violación del derecho a la salud y a la vida quienes pagan a otros para que asesinen por ellos, por ejemplo pagando a un sicario o comprando productos y servicios de origen animal; y quienes aceptan como regalo esos productos y servicios también participan en la violación del derecho a la salud y a la vida ajena. Sin embargo, aunque nos pueda resultar repugnante, al comer los restos de un cadáver que encontramos en el campo, en una cuneta de la carretera, en un cubo de basura, etc. no se frustran intereses de nadie, por lo tanto es una acción éticamente correcta, pero es un gran error estratégico debido a las razones que a continuación voy a enumerar:

  • Un vegano que come cadáveres lanza un mensaje confuso sobre qué es el veganismo. Muchas personas no entenderían la explicación.
  • Un vegano que come productos de origen animal promueve la errónea idea de que los necesitamos para estar sanos.[2]
  • Un vegano que come el cadáver de quien fue miembro de un colectivo que está siendo sistemáticamente explotado y asesinado da una imagen de poca sensibilidad ante lo que hoy en día es un auténtico genocidio: ¿qué pensaríamos de un defensor de los Derechos Humanos que comiera los cadáveres de humanos o que usara sus pieles si estos están siendo matados sistemáticamente en campos de exterminio?
  • Un vegano que come cadáveres no colabora para que comer cadáveres no humanos sea tabú, así como hoy es tabú comer cadáveres humanos. Convertir a algo en tabú crea «una barrera» más de protección para evitar que se asocie a los demás seres sintientes con comida, etc.

Por lo tanto, los veganos, como personas éticas que son, tampoco deberían comer carne cultivada[3] ni otros productos de origen animal por las mismas razones estratégicas que acabo de enumerar. Si bien es cierto que la carne cultivada ayudará a eliminar muchas granjas y mataderos, y por lo tanto hoy debemos apoyar dicha alternativa, la solución definitiva para lograr un mundo ético pasa por eliminar los productos de origen animal de la alimentación. Por todas estas razones, aunque comer cadáveres sea éticamente correcto en sí mismo, estratégicamente es un completo error y por lo tanto a priori no deberían comerse productos de origen animal de ninguna manera. Si a pesar de todo lo que he explicado vas a comer productos de origen animal de la basura, que no te vean.



Este hombre come animales atropellados: no hace mal a nadie (Link)


3. Algunas personas dicen que «comer carne humana es éticamente incorrecto». Si te comes un padrastro de un dedo te estás comiedo carne humana seca, y sin embargo es éticamente correcto hacerlo porque no violas el derecho a la salud y a la vida de nadie. Algo similar ocurre con comerse la propia sangre. El 19 de diciembre de 2018 se publicó el vídeo «La primera morcilla con sangre humana REAL o morcilla vegana. - Witchin' Around - Elena Rue Morgue» (www.tuytumorcilla.com) en el que hacen una morcilla usando sangre humana. Sin embargo, ésta no fue la primera morcilla con sangre humana. En octubre de 2018, Gwen van der Zwan hizo morcillas con su propia sangre humana y dijo: «Para mí es asqueroso cuando un cerdo o una vaca son sacrificados. Mi sangre tiene los mismos nutrientes –hierro, vitaminas y minerales– que la sangre de cerdo que usualmente se usa en la morcilla, pero solo me hiere a mí, no a los animales», escribió en un reportaje para el sitio Munchies. En 2008 ya hicieron morcillas con sangre humana dos sargentos de la Fuerza Aérea alemana, localizada en Fürstenfeldbruck (Alemania). Un caso mucho más extremo, y discutible, es el de Bernd Jürgen Brandes que pidió a Armin Meiwes que le cortase el pene y que se lo cocinase, y así ocurrió: ambos lo comieron y finalmente le pidió que le matase y comiese, síntoma de una salud mental totalmente deteriorada, por lo que Armin Meiwes pudo estar aprovechándose de dicha condición mental de Bernd y por esa razón Armin Meiwes fue condenado a prisión.





ARGUMENTO: “Los animales no tienen libre albedrío, no eligen lo que hacen”

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RESUMEN: ¿Qué es el «libre albedrío» (o libertad)? ¿qué es el determinismo? ¿cómo se demuestra el libre albedrío? ¿cómo se demuestra el determinismo? ¿qué es un instinto? ¿qué implicaciones éticas tiene el libre albedrío? Éstas son las principales preguntas a las que aquí voy a responder.

El determinismo es la idea de que todo lo que ocurre (pensamientos, acciones, sucesos) está determinado por la irrompible cadena causa-efecto o causa-consecuencia, la llamada causalidad. El libre albedrío o libertad es una característica de los seres que tienen una conciencia, según la cual pueden elegir qué piensan y qué hacen sin estar condicionados 100% por una causa anterior. Tanto para demostrar el determinismo como para demostrar el libre albedrío, primero es necesario conocer el futuro (suponiendo que el futuro esté determinado) y después comprobar si podemos cambiar ese futuro o no, lo cual nos lleva a una aporia o paradoja irresoluble: si podemos conocer acontecimientos futuros entonces la Realidad es determinista, pero parece obvio que ese mismo conocimiento sobre acontecimientos futuros permitiría demostrar lo contrario. El libre albedrío o libertad no se puede demostrar, es un supuesto que asumimos como característica intrínseca y de la conciencia, y no tiene nada que ver con religión porque el determinismo tampoco se puede demostrar. No tiene sentido debatir con un determinista ni te puede recriminar nada si le sacas de una conversación o le castigas por un crimen que cometió pues, según él, todo está determinado, es así como se rebate a estas personas. No hay ninguna razón para suponer que los humanos tienen libre albedrío y al mismo tiempo suponer que quienes no son humanos no lo tienen.

Palabras clave: azar verdadero, causalidad, destino, determinismo, elección, libertad, libre albedrío, voluntad



1. Algunas personas no conocen la diferencia entre determinismo y libre albedrío. El determinismo es la idea de que todo lo que ocurre (pensamientos, acciones, sucesos) está determinado totalmente por la irrompible cadena causa-efecto o causa-consecuencia, la llamada causalidad. Es decir, según el determinismo, todo lo que ocurre «ya estaba escrito» y por lo tanto «existe» un futuro inevitable, lo que popularmente se conoce como «el destino». Por ejemplo, según el determinismo, esto que estás leyendo ahora mismo no lo has elegido leer, sino que es el resultado de una causa anterior y da igual lo que ahora pienses o hagas, por muy disparatado que sea no lo estás eligiendo porque no hay otras alternativas, sino que es el resultado de reacciones fisio-químicas: para el determinismo eres un robot biológico. Es importante tener claro que si suponemos que la Realidad está determinada eso no niega la existencia de la conciencia y de las experiencias que la componen, como el dolor, el placer o cualquier cosa que pensemos. En cambio, el libre albedrío o libertad es la idea de que los seres que tienen conciencia poseen la capacidad de elegir qué piensan y qué hacen sin estar determinados por una causa anterior, aunque estén condicionados en una determinada medida(1). Si suponemos que la Realidad contiene seres que tienen libre albedrío entonces sigue existiendo la causalidad, pero ya no se puede hablar de una Realidad determinada ni de un «destino».

2. Algunas personas dicen que «la Realidad es determinista y libre». Por ejemplo, la película de ciencia ficción Minority Report transcurre en el año 2054, donde policías del sistema PreCrimen arrestan a quienes van a ser futuros criminales justo antes de que estos cometan los delitos que un grupo de «precognitivos» lograron prever. La idea de que teóricamente «podríamos conocer el futuro porque no existe libre albedrío para cambiarlo, pero tenemos libre albedrío para cambiar dicho futuro» es una contradicción, pues la Realidad es determinista o libre, es lógicamente contradictorio que sea ambas cosas contrarias al mismo tiempo: si tenemos libre albedrío entoces no podemos conocer el futuro, y si la Realidad está determinada entonces no podemos cambiar lo que sucederá en el futuro.

3. Algunas personas dicen que «el determinismo o el libre albedrío se pueden demostrar». Sin embargo, tanto para poder demostrar el determinismo, como para poder demostrar el libre albedrío, primero es necesario conocer el futuro (suponiendo que el futuro esté determinado) y después comprobar si podemos cambiar ese futuro: si lo podemos cambiar entonces tendríamos libre albedrío y si no lo podemos cambiar entonces estaríamos determinados. Esto nos lleva a una aporia o paradoja irresoluble: si podemos conocer acontecimientos futuros entonces la Realidad es determinista, pero parece obvio que ese mismo conocimiento sobre acontecimientos futuros permitiría demostrar lo contrario. Por ejemplo, si pudiésemos conocer exáctamente el día de nuestra muerte, parece imposible que no pudiéramos ser capaces de adelantar el día de dicho acontecimiento. Además de la dificultad extrema de calcular qué va a ocurrir en el futuro, pues habría que conocer toda la Realidad y calcular todas las interacciones causa-efecto, se le suma la idea que existe el azar verdadero, el cual añade a la Realidad una indeterminación no dirigida por libre albedrío que haría imposible cualquier cálculo determinista. Si la Realidad no está determinada entonces es imposible conocer el futuro, pero eso no nos dá la respuesta a la pregunta de si la conciencia tiene libertad. Aunque algunos estudios pretenden demostrar que el libre albedrío existe en animales no humanos[a,b], el libre albedrío o libertad no se puede demostrar, es un supuesto que asumimos como característica intrínseca y de la conciencia, y no tiene nada que ver con religión porque el determinismo tampoco se puede demostrar.

4. Algunas personas dicen que «los humanos y el resto de animales no tienen libre albedrío, la Realidad es determinista». Llamaré a «deterministas» a estas personas. Por ejemplo, Daniel Dennett llama «teatro cartesiano» a la idea del libre albedrío. Lo curioso es que los deterministas suelen asumir sin demostración alguna el determinismo. Antes expliqué que el determinismo no se puede demostrar porque para ello es necesario conocer el futuro y eso no es posible, pues siempre se trabaja con estimaciones. Si bien existe una parte de condicionamiento genético, lo que pensamos y hacemos no está determinado por una causa anterior. A los deterministas les podemos decir: «estoy determinado para afirmar que tengo libre albedrío», por eso no tiene sentido debatir con un determinista. A veces los deterministas mencionan el experimento de Libet, pero resulta que el propio Benjamin Libet (1916-2007) usó la noción de «veto» para referirse al libre albedrío.


5. Algunos deterministas dicen que «el libre albedrío no existe, pero la Ética sí existe». Sin embargo, si como dicen los deterministas, todo lo que pensamos y hacemos es el destino entonces las malas acciones serían inevitables. Por ejemplo, si no existe libre albedrío entonces cuando una persona asesina ese es el destino: no tendría sentido recriminarle que no debería haber asesinado, por lo tanto no sería responsable del asesinato, pero lo mismo ocurriría con la recriminación y con el castigo: no podríamos evitar recriminarle y castigarle[1] porque castigar también sería el destino. Llegamos a la conclusión de que si suponemos que todo está determinado, la Ética no cambia nada respecto a si suponemos que existe el libre albedrío.


Matrix Reloaded - Visión del libre albedrío (Link)

6. Algunas personas dicen que «el libre albedrío existe, pero sólo la conciencia humana lo tiene». Según estas personas, quienes no son humanos no eligen lo que hacen porque siempre actúan por instintos: son robots biológicos. Estas personas asignan arbitrariamente libertad a los humanos solo, pues son antropocentristas. La creencia antropocentrista tiene un origen religioso (ver vídeo), según la cual un supuesto[2] «ser sobrenatural bueno» (un dios) «creó» a los humanos a su imagen y semejanza, y puso al resto de su «creación» al servicio de estos, como puede leerse en Génesis 1:26-27: Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo». Y Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer». Finalmente los antropocentristas concluyen que como quienes no son humanos no tienen libre albedrío entonces es éticamente correcto explotarles y matarles. Sin embargo, no hay ninguna razón para suponer que los humanos tienen libre albedrío y al mismo tiempo suponer que quienes no son humanos no lo tienen. Para poder afirmar que los pensamientos y las acciones de alguien son libres o determinadas se debe demostrar mediante algún tipo de experimento que dichas personas no indican. El problema, como expliqué, es que el libre albedrío no se puede verificar, ni en humanos ni en no humanos. Por lo tanto, o se les niega libre albedrío a todos, o se considera que todo ser con una conciencia tiene libre albedrío independientemente de su grado de condicionamiento.

7. Algunas personas dicen que «el libre albedrío es tener la capacidad para elegir entre el bien y el mal». Sin embargo el libre albedrío no es eso. El libre albedrío es la capacidad para elegir pensar o hacer algo sin estar determinado por la causa-efecto; y DESPUÉS de esa cuestión podemos hablar sobre la capacidad para diferenciar el bien del mal y elegir (libremente) en consecuencia. Quienes restringen el significado de «libre albedrío» a «capacidad ética» suelen hacerlo para que la Realidad encaje con lo que pone en libros religiosos. Además dicen que todos los humanos, y sólo ellos, tienen dicha capacidad, cayendo así en la falacia ecológica[3], pues millones de humanos no tienen capacidad para razonar éticamente, igual que ocurre con quienes no son humanos[4]. Incluso si les diéramos la razón a estas personas, del hecho de alguien no tuviera libre albedrío no se puede inferir que sea éticamente correcto explotarle y matarle, pues sigue teniendo capacidad para sufrir y disfrutar, e intereses respecto a dichas experiencias.


Toni Cantó: «Los animales no tienen derecho a la vida porque no tienen libre albedrío» (Link)