RESUMEN: ¿Los humanos deben comer «de todo»? ¿qué deben comer los humanos? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.
No debemos comer de todo, sino todo aquello que nos proporcione todos los nutrientes que necesitamos de una manera ética, es decir, mediante una alimentación vegetariana estricta equilibrada, evitando de esta manera explotar, torturar y matar a otros seres sintientes, incluidos los humanos, cuyos intereses deben ser respetados
Palabras clave: comer «de todo»
No debemos comer de todo, sino todo aquello que nos proporcione todos los nutrientes que necesitamos de una manera ética, es decir, mediante una alimentación vegetariana estricta equilibrada, evitando de esta manera explotar, torturar y matar a otros seres sintientes, incluidos los humanos, cuyos intereses deben ser respetados
Palabras clave: comer «de todo»
Algunas personas dicen que debemos comer de todo. La afirmación «hay que comer de todo», que se traduce en «debemos comer de todo», es una generalización muy frecuente realizada por medios de comunicación y algunos «profesionales» de la salud, para dirigirse a una gran masa poblacional hetereogénea entre la que se encuentran personas nutricionalmente analfabetas a las que es más sencillo decirlas «debes comer de todo» y lavarse las manos. En resumen, cuando alguien te diga «hay que comer de todo» puede ser que sea un idiota en materia de nutrición, o que te esté tratando como si tú lo fueras. Quien habla tan a la ligera no está teniendo en cuenta que existen cosas que no debemos comer: setas venenosas, gasolina, heces, cristales, un paraguas, etc. que pueden acabar con nuestra vida. Aunque, quien argumenta así, generalmente suele referirse con la palabra «todo» a comer «todo aquello aceptado por la cultura gastronómica en la que le han educado», por lo cual suele ser común que quien dice esto rechace comer animales que pertenecen a otras culturas gastronómicas pero no a la suya. En el caso de quienes han sido educados en culturas gastronómicas occidentales es muy común rechazar el consumo de carne de perro, gato, delfín, león, rata, insectos y otros animales. Por otro lado, este argumento tampoco tiene en cuenta que existen personas que son alérgicas a algunos alimentos o que simplemente no les gustan. Debemos comer todo aquello que nos proporcione todos los nutrientes que necesitamos de una manera ética, es decir, mediante una alimentación vegetariana estricta equilibrada[1], evitando de esta manera explotar, torturar y matar a otros seres sintientes, incluidos los humanos, cuyos intereses deben ser respetados[2].
Adele, de 30 años, se come la espuma de los cojines y de los sofás desde hace 20 años.
Su primer recuerdo lo tiene cuando con 10 años, su primo le invitó a comer esta espuma.
Adele ha comido unos 90 kilos de espuma en su vida: siete sofás y dos sillas (Link)