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ARGUMENTO: “Para producir vegetales se mata a animales en los campos de cultivo”

RESUMEN: ¿La agricultura no vegana mata animales en los campos de cultivo? ¿una alimentación vegetariana tiene como consecuencia un mayor número de muertes de animales en los campos de cultivo que una alimentación no vegetariana? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

El deber ético no se origina en la especis humana (antropocentrismo), sino en los intereses de los seres sintientes (sensocentrismo); por lo tanto para ser coherentes éticamente debemos practicar el veganismo. Aunque la teoría es clara, la práctica del veganismo es imperfecta, pues actualmente los vegetales no se producen mediante agricultura vegana. Sin embargo, una mala práctica no rebate la teoría en la que la práctica se apoya: el sensocentrismo no es rebatido por una práctica vegana imperfecta. Pese a dicha imperfección práctica, el área de campo de cultivo necesario para una alimentación vegana es menor que el área del campo de cultivo necesario para alimentar a quien no es vegetariano, pues cada animal destinado a la producción de carne necesita una gran cantidad de pienso vegetal durante los años que vive, incluidos los animales explotados en ganadería extensiva. Por lo tanto una alimentación vegana mata menos animales en los campos de cultivo que una alimentación no vegetariana, y elimina las granjas y los mataderos. Con el aumento del número de veganos aparecerán vegetales producidos mediante agricultura vegana.

Palabras clave: agricultura no vegana, área cultivable, campos de cultivo

Los antropocentristas no consideran un problema ético que mueran animales en los campos de cultivo, pero atacan a los veganos con ello para intentar justificar la existencia de granjas y mataderos. En otro artículo rebatí el argumento circular del antropocentrismo, según el cual «los humanos deben ser respetados porque son humanos»[1]. Sin embargo, la Realidad es que los humanos deben ser respetados porque son seres sintientes con intereses. Por dicha razón también debemos respetar a quienes no son humanos; esta idea se llama «sensocentrismo»[2] y su puesta en práctica se llama «veganismo». La agricultura no vegana mata a seres sintientes en los campos de cultivo, por lo tanto tenemos el deber ético de promover una agricultura vegana[3]. Los antropocentristas parten desde una teoría ética equivocada y desde ella pretenden rebatir el sensocentrismo señalando imperfecciones en la práctica vegana, sin embargo una mala puesta en práctica no rebate una teoría[4], lo demostré en otro artículo. Uno de esos casos de mala puesta en práctica ocurre en la compra de vegetales producidos por la agricultura no vegana; sin embargo actualmente ésta es la opción menos mala porque es la que menos animales mata y la que estratégicamente mejor promueve la sensibilización social, pues si a la sociedad no le importa matar a cerdos, vacas y pollos para comerles entonces difícilmente llegará a preocuparse por los animales que mueren en los campos de cultivo.

Algunos antropocentristas dicen que «la alimentación vegetariana usa un mayor área de cultivo que la alimentación no vegetariana, y que por lo tanto mata más animales».(1) A mayor área de campo de cultivo, mayor es la deforestación, mayor es el consumo de agua, mayor es la contaminación (quema de gasolina, pesticidas, herbicidas, etc.) y hay un mayor número de animales muertos en dichos campos. Las personas que usan este argumento parece que no se han dado cuenta de que los cultivos (los más abundantes trigo, maíz y soja) son comidos directamente por humanos, pero en su gran mayoría se utilizan para la elaboración de piensos para alimentar a los miles de millones de animales que son criados y explotados por su carne. Cada animal destinado a la producción de carne necesita una gran cantidad de pienso vegetal, incluidos los animales que son explotados en ganadería extensiva, ya que en muchas zonas los pastos no están disponibles todo el año y cuando están disponibles también se suplementa su alimentación con pienso. Aunque directamente un vegetariano consume más plantas que un no vegetariano, el consumidor de productos de origen animal consume más plantas indirectamente, pues los productos de origen animal que come han sido producidos con la gran cantidad de piensos que el animal comió durante sus años de vida antes de ir al matadero. La alimentación no vegetariana necesita un mayor área de campo de cultivo que una alimentación vegetariana, por lo tanto mata a un mayor número de animales en los campos de cultivo, además de los animales que mata en los mataderos.

- En abril de 2006, Greenpeace publicó el informe «Devorando la Amazonia», en el que se indica que la mayoría de los cultivos se utilizan para elaborar piensos para la industria ganadera: «El 80% de la producción de soja de todo el mundo se dedica a la elaboración de piensos para la industria ganadera. La creciente demanda de piensos a base de soja por los agricultores europeos está expandiendo las fronteras agrícolas hasta la selva tropical amazónica. Europa compra la mitad de la soja exportada desde el estado amazónico de Mato Grosso, donde se cultiva el 90% de la soja de la selva tropical. Carne alimentada con soja de la selva tropical encuentra el camino hasta los supermercados y cadenas de comida rápida de toda Europa».

Algunos antropocentristas dicen que «en ganadería extensiva no se usan campos de cultivo». El «forraje» son todas aquellas plantas que se cultivan con el fin de alimentar a los animales. Estas personas cometen el error de creer que los animales de ganadería extensiva sólo comen pastos, sin embargo la realidad es que en ganadería extensiva se suplementa la alimentación de los animales con forrajes y piensos (cereales, legumbres) (SCP/RAC), para de esta manera acelerar el engorde y mejorar así la productividad. Por ejemplo, la «Asociación Nacional de Criadores de Ganado Vacuno de Raza Morucha Selecta» en su trabajo «Alimentación del ganado vacuno en extensvo como pilar básico de la mejora» podemos leer: «No obstante, es necesaria una alimentación suplementaria, que se realiza con forrajes y concentrados; la variabilidad de los recursos naturales, aunque haya una movilización de reservas por parte del animal, supone una eficiencia reproductiva baja, que hace aconsejable cierta suplementación en épocas de escasez». Por lo tanto la ganadería extensíva también utiliza un determinado área de cultivo para alimentar a cada animal, además de ello utiliza extensas áreas de pastizal para que los animales pasten.

Algunos antropocentristas dicen que «una alimentación con carne de animales de ganadería extensiva mata menos animales que una alimentación vegetariana». Primeramente recordemos que en la ganadería extensiva también se explota a vacas, ovejas y cabras, forzándolas el embarazo para vender sus hijos como carne, destino que también les espera a sus madres. El error que cometen estas personas es no tener en cuenta que la ganadería extensiva, como su misma palabra indica, necesita extensos terrenos de pastizales para alimentar con pastos a dichos animales; estos pastos se consiguen quemando bosques, lo cual tiene como consecuencia que miles de animales mueran quemados, intoxicados, etc. La ciencia ha denunciado cómo la ganadería extensiva deforesta los bosques y extingue numerosas especies animales para abrirse camino:

- El 11 de agosto de 2015, la revista Science publicaba un artículo titulado «Meat-eaters may speed worldwide species extinction, study warns» («Comedores de carne estarían acelerando la extinción de animales en todo el mundo, advierte un estudio»). El estudio, titulado «Biodiversity conservation: The key is reducing meat consumption», fue realizado por un equipo de la Universidad Internacional de Florida y publicado en la revista «Science of the Total Environment» nº 536 (2015) 419–431.

- El 8 de junio de 2005 la FAO publicó un artículo titulado «La ganadería extensiva destruye los bosques tropicales de suramérica», en el que se culpabiliza a la ganadería extensiva de destruir la selva de sudamérica y de matar a los animales salvajes para extender los pastos para el ganado. El artículo se complementa con las previsiones para el año 2010 mediante un informe titulado «Políticas pecuarias. Ganadería y deforestación» (otro link) en el que se denuncia que en 25 años se ha desforestado una superficie boscosa equivalente al territorio de la India.

La web Mongabay.com es una de las más populares sobre información acerca de los bosques lluviosos tropicales. El el artículo «Pastizales para el ganado» explica cómo la ganadería destruye los bosques y selvas latinoamericanas mmediante pastizales para la ganadería extensiva.


El estudio de Steven L. Davis. En 2003 el Journal of Agricultural and Environmental Ethics (16: 387–394) publicó un estudio titulado «The least harm principle suggests that humans should eat beef, lamb, dairy, not a vegan diet», en el que el profesor de Ciencia Animal Steven L. Davis sugiere que la alimentación vegetariana no reduce el número de animales que mueren en los campos de cultivo. Davis llega a la conclusión de que las poblaciones del ratón de madera se redujeron de 25 ratones por hectárea a 5 ratones por hectárea después de la cosecha (atribuido a la migración y a la mortalidad). Davis estima que 10 animales por hectárea son asesinados por la agricultura cada año, por lo que si los 120.000.000 de acres (490.000 km2) de las tierras de cultivo se utilizan para una alimentación vegetariana/vegana entonces aproximadamente 1200 millones de animales mueren o son asesinados cada año. Según Davis, si la mitad de las tierras de cultivo se convierte en pasto de rumiantes entonces estima que 9000 millones de animales morirían o serían asesinados cada año, suponiendo que se asesinen 8000 millones al año entre aves, carne de vacuno, cordero y productos lácteos. El estudio de Steven Davis fue rebatido por Jason Gaverick:

Respuesta de Jason Gaverick a Steven Davis. En 2003, Jason Gaverick Matheny, un doctorado en Economía Agrícola en la Universidad de Maryland, publicó un artículo titulado «Least Harm: A Defense of vegetarianism from Steven Davis's Omnivorous Proposal» (otro link), en él explica que el razonamiento de Steven Davis contiene varios defectos importantes, entre ellos la reducción de la definición de «daño» a fin de incluir sólo la matanza de animales, y calcular el número de muertes de animales sobre la base de la superficie terrestre en lugar de por consumidor. Se produce una cantidad igual de proteínas a partir de 1 hectárea de tierras de cultivo para producir vegetales, que utilizando 2.6 hectáreas para producir productos lácteos de rumiantes, o que utilizando 10 hectáreas para producir carne de vacuno, por lo tanto, son necesarias menos tierras de cultivo para una alimentación 100% vegetariana que para una alimentación no vegetariana. Según estimaciones de Gaverick Metheny, 0,3 animales mueren en los campos de cultivo por cada persona que sigue una alimentación vegana, 0,39 animales mueren por cada persona que sigue una alimentación vegetariana, y 1,5 animales mueren con el modelo cárnico propuesto por Davis. Matheny concluye que «Después de la corrección de estos errores, el argumento de Davis da una razón fuerte para en lugar de estar en contra, adoptar una dieta vegetariana». (Más información)



Número de animales matados en los campos de cultivo para producir
un millón de calorías de algunos alimentos (gráfico interactivo) (Link)

Artículo de Mike Archer. El 15 de diciembre de 2011 la revista The Conversation(2) publicó un artículo viral titulado «Ordering the vegetarian meal? There’s more animal blood on your hands» en el que su autor, Mike Archer, paleontólogo australiano y profesor de la Universidad de Nueva Gales del Sur, afirma que, según las prácticas agrícolas australianas, los vegetarianos y veganos son responsables de más muertes de animales que los no vegetarianos. El artículo de Archer fue respondido el 17 de abril de 2012 por Patrick Moriarty en su artículo «Vegetarians cause environmental damage, but meat eaters aren’t off the hook». Archer tampoco no tuvo en cuenta los datos del estudio «Counting the Cost: Impact of Invasive Animals in Australia», publicado en 2004 por Ross McLeod. El artículo también fue muy bien respondido en algunos de los comentarios al mismo, y en este otro artículo que le responde: «Do Vegans Kill More Animals Than Meat-Eaters Do?». Otra respuesta en «Debunking “Ordering the vegetarian meal? There’s more animal blood on your hands”». [Cuando pueda añado la información a la entrada].



2001: Davis dice, “una alimentación vegana mata más animales que una omnívora selectiva.”
2003: Gaverick Matheny responde, “Umm….eso no es así.” con: ¡ciencia!
2008: Andu Lamey dice, “yeah!” también con: ¡ciencia!
2011: Mike Archer dice, “una alimentación vegana mata más animales que una omnívora selectiva.”
2012: Patrick Moriarty responde, “Umm….eso no es así.” con: ¡ciencia!

Claudio Bertonatti y su confusión sobre el veganismo. El 31 de julio de 2015 se publicó en la web ganadera noticiasagropecuarias.com un artículo viral titulado «La confusión del veganismo» (ahora con otra url y fecha), cuyo autor es el antropocentrista «ecologista» Claudio Bertonatti. Poco después le hicieron una entrevista sobre dicho artículo. El artículo, sin basarse en datos ni en referencia científica alguna, afirma que la alimentación vegetariana mata más animales que la alimentación no vegetariana porque «podemos comprobar que en los campos de cultivo no hay animales silvestres y que en los campos usados a la ganadería extensiva los animales silvestres conviven con los animales domésticos», dice Bertonatti; y que por eso «dejó de ser vegetariano en su adolescencia». El artículo no tiene en cuenta que en la ganadería extensiva se deforesta para crear pastizales (FAO, 2005), ni que en ganadería extensiva se suplementa la alimentación de los animales con piensos vegetales (SCP/RAC). El artículo ignora los numerosos datos existentes sobre contaminación de tierra, mar y aire, y sobre deforestación y extinciones que produce el consumo de productos de origen animal (Sciencie, 2015), datos mediante los cuales podemos afirmar claramente que la alimentación vegetariana es más respetuosa con el medio ambiente, y con quienes viven en él, que una alimentación no vegetariana[5]. Desde el blog México Vegano, se da alguna otra respuesta a dicho artículo; también en este vídeo el Vegano Cordobes le responde directamente y de manera irónica, o en este otro vídeo de Luchi Bonfico, o esta respuesta de DAMO en la web.





ARGUMENTO: "La agricultura no puede ser vegana"

RESUMEN: ¿Puede existir una agricultura vegana? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí vamos a responder.

No es necesario el estiércol ni el uso de pesticidas para producir vegetales. Podemos usar como abono compost vegetal y humus. Incluso existen alternativas al uso de abonos, como los cultivos de ciclo natural o permacultura, un ejemplo es la agricultura natural de Masanobu Fukuoka que no los usa, ni usa pesticidas. Otro ejemplo es el francés Pascal Poot, que tampoco usa pesticidas.

Palabras clave: abono, agricultura, pesticidas

En un artículo anterior demostré que la alimentación vegetariana pura necesita un menor área de cultivo que una alimentación no vegetariana, por lo tanto mata a menos animales[1]. Para cumplir con el deber ético de reducir al mínimo posible el número de animales que son matados en los campos de cultivo es obvio que debemos promover una agricultura vegana, que es lo que trataré en este artículo.

Algunas personas dicen que no puede existir una agricultura vegana porque la agricultura siempre producirá algún accidente mortal. Quizás sea imposible conseguir que no muera ningún ser sintiente debido a las labores agrícolas, especialmente insectos, pero ello no será una razón para rechazar una agricultura lo más vegana posible. Esto es similar a lo que ocurre con la prevención de los accidentes de tráfico: aunque sea imposible evitar que no haya heridos y muertes en las carreteras, nuestro deber es reducir el número de accidentes al mínimo posible. Como ya expliqué en otro artículo: una práctica incorrecta no rebate la teoría, sino que es una razón para mejorar la práctica[2].


Algunas personas dicen que no puede existir una agricultura vegana porque dicen que la agricultura necesita abono orgánico procedente del estiercol que producen los animales de las granjas. Según la Unión Europea, el abono o fertilizante es «material cuya función principal es proporcionar elementos nutrientes a las plantas». Los abonos pueden ser inorgánicos u orgánicos (de origen animal o vegetal). Abonos orgánicos de origen animal son el estiércol, el guano, humus de lombriz y los subproductos de origen animal como harinas de sangre, de huesos, pescado así como  harina de plumas. El estiércol son excrementos y orina de animales de  ganadería ovina, caprina, vacuno, de cerdos, caballos, mulas, etc. Antes de ser usado, el estiércol se composta para eliminar los posibles patógenos (bacterias y parásitos) que pueda haber en las heces. El guano es abono orgánico procedente de las aves (gallinas, palomas, etc.) y de murciélagos.

(1.1) Sin ganadería es necesaria una menor cantidad de estiercol. La alimentación vegetariana pura necesita un menor área de tierra para cultivo, pues no necesita cultivar los vegetales para hacer el pienso con el que se alimenta a los miles de millones de animales explotados en las granjas. Si no hubiera granjas entonces el área de tierra de cultivo sería mucho menor, por lo tanto ya de entrada necesitaríamos muchísima menos cantidad de estiercol.

(1.2) Obtención de excrementos sin explotación animal. Además, junto a los abonos orgánicos vegetales, podemos usar excrementos de animales sin explotarles. Enumeramos algunas de las maneras de obtener estiercol de manera ética:

- Permitir la entrada de animales en las tierras cuando estan en reposo (barbecho).Tiene el problema de la eutrofización del suelo, por exceso de nutrientes y exceso, principalmente de urea; otro de los problemas que se evitan compostando.

- Murcielagos, aves marinas y algunas otras especies, suelen defecar en sitios determinados, acumulando grandes cantidades de excrementos que pueden ser aprovechados sin causarles ninguna molestia.

- Los compostadores de lombrices, dudo que se puedan considerar explotación, aunque en un huerto sano no hace falta criar lombrices separadamente, viven en libertad y
«trabajan» para nosotros sin necesidad de encerrarlas.
- Excrementos humanos (compost humano) una vez que, como con otro tipo de excrementos, se ha comprobado que no porta enfermedades y se ha compostado.

(1.3) El estiercol puede ser sustituido por compost vegetal y humus. El compost, composta o compuesto (a veces también se le llama abono orgánico) es el producto que se obtiene del compostaje, y constituye un «grado medio» de descomposición de la materia orgánica, que ya es en sí un buen abono. Se denomina humus al «grado superior» de descomposición de la materia orgánica. El humus supera al compost en cuanto abono, siendo ambos orgánicos. Tendríamos que conocer cuál sería la productividad en uno y en otro caso, y si esta productividad satisface la demanda.

(1.4) Cultivos de ciclo natural o permacultura. La permacultura es el diseño de hábitats humanos sostenibles y sistemas agriculturales, que imita las relaciones encontradas en los patrones de la naturaleza. Existen alternativas al uso de abonos, por ejemplo, Masanobu Fukuoka, autor del libro «La Revolución de una Brizna de Paja», utilizaba un método de cultivo relacionado con la permacultura que él mismo denominaba como «agricultura natural», y que consistía en no usar abonos ni fertilizantes: mediante la interacción de los diferentes elementos botánicos, animales y minerales del suelo, la fertilidad del terreno de cultivo se regenera como en cualquier ecosistema no domesticado.

Se puede prescindir del estiercol, incluso del compostaje, pero para eso hay que cambiar el paradigma de la agricultura actual. Los árboles se abonan a sí mismos y a su alrededor. Hay que planificar los espacios de cultivo intercalando árboles con otros cultivos, hay árboles de la familia de las leguminosas que actuan como abono verde de forma permanente. Las raíces profundas actuan bombeando bolsas de nutrientes minerales enterradas hacia las hojas, que una vez caen al suelo quedan disponibles en superfície. Tambien la consuelda, actua bombeando potasio y fosforo de depósitos del subsuelo. Las ortigas acumulan hierro en forma asimilable por las plantas. Algunas plantas de cosecha anual y raíces profundas (maíz, cañamo, etc.) se pueden incorporar al suelo las partes no aprovechables y pondrán a disponibilidad de la siguiente cosecha los nutrientes acumulados de capas muy profundas del suelo.

(1.5) Cultivos hidropónicos. La hidroponía o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola. La palabra hidroponía proviene del griego, (del griego Yδωρ (hidro)= agua y πόνος (ponos)= labor, trabajo). Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas, que pueden crecer en una solución mineral únicamente, o bien en un medio inerte, como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras.

Algunas personas dicen que no puede existir una agricultura vegana porque dicen que la agricultura necesita fumigar los cultivos. Son varios los ejemplos de agricultura exitosa sin el uso de pesticidas. Por ejemplo, la agricultura natural de Masanobu Fukuoka, o la agricultura de Pascal Poot, el francés que cultiva 400 variedades de tomates sin pesticidas y casi sin agua.



Agricultura Natural - Masanobu Fukuoka (Link)


Algunas personas dicen que no existe la agricultura vegana. En 1996 se creó la Vegan Organic Network (VON) (Red Orgánica Vegana) y en 2004 se creó el Stockfree Organic Standards (SOS) (Normas Orgánicas Stockfree). El SOS consiste en cultivar sin herbicidas, sin pesticidas y sin fertilizantes artificiales, pero también sin estiércol animal y sin subproductos de matadero que benefician económicamente a dicha industria. Por ejemplo, la organización Stockfree Organic Services certifica que los vegetales han sido cultivados siguiento el estandard de la agricultura vegana.


Growing Green with Iain Tolhurst (Link)

En el ensayo «Crop Cultivation and Wild Animals», Brian Tomasik analiza el impacto de la agricultura dependiendo del tipo de cultivo.